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LA INTERPRETACIÓN DE LOS SUEÑOS
A partir de inicios del siglo XX ninguna
obra fue mejor expuesta con innovación teórica sobre los fenómenos oníricos como la presentada en este libro de Freud, el padre del psicoanálisis, que además de ser una de las pocas escrituras que han influenciado el pensamiento de la Humanidad, lo manifiesta no sólo con rigor científico y método hacia los expertos en la materia psicoanalítica, sino haciéndolo comprensible, ameno e interesante al lector curioso, interpretando los sueños por medio de la psiquis, conduciéndonos hacia los bajos fondos de la mente humana del inconciente.
Freud dice que los sueños –el contenido manifiesto– son provocados por fenómenos psíquicos –las ideas latentes– y somáticos – síntomas fisiológicos y/o percepciones del exterior–. Estos últimos son fácilmente reconocibles en el sueño haciendo uso del lenguaje de la simbología onírica antigua, por lo que se centra más su análisis en las ideas latentes las cuales son provenientes de la psiquis del durmiente y que son el contenido verdadero de su significación onírica. Su teoría fundamental es que los sueños son realizadores de deseos provenientes del inconciente que en la vida despierta fueron ya sean insatisfechos, restringidos o reprimidos . De ahí que los sueños funcionan como guardianes del reposo, ejerciendo una acción protectora sobre el descanso al crear deseos placenteros; sólo a veces cuando es perturbado por restos displacientes de la vida diurna produce ciertos estados anímicos provocando ansiedad o pesadilla. Explica que la razón fundamental por la que el sueño es oscuro, ilógico, fantástico y absurdo es porque inciden en el contenido manifiesto cuatro factores como el desplazamiento, la deformación onírica, la sustitución y la elaboración secundaria; ésta última acentúa su difícil interpretación debido a que actúa la censura psíquica de la vida conciente ya que encubre ideas no placenteras que son difícil de soportar. Explica que ciertas actividades diurnas del día más reciente al sueño están conectadas a ésta provocando alucinaciones asociadas retrospectivamente a deseos primitivos de la infancia que en su momento fueron cuartados dejando ciertas huellas anímicas, y muchas veces de índole sexual; que luego el fenómeno de la censura, ubicada entre el inconciente y el preconciente , que nunca está totalmente adormecida, desfigura estas imágenes en antítesis, es decir disfrazando su deseo verdadero por sustituciones ajenas al deseo primitivo mezclando y confundiendo personas, épocas y lugares que protagonizan el contenido manifiesto o creando lagunas en ciertas partes esenciales del sueño mismo, obstruyendo su interpretación y verdadera significación psíquica al soñador común y corriente.
Sigmund Freud clasifica tres tipos de sueños interpretables: los infantiles que son deseos insatisfechos, no disfrazables o sinceros, y de fácil interpretación; los de deseos disimulados característicos de la mayoría de los adultos que son deseos reprimidos, pero de compleja interpretación debido al fenómeno de la censura; y los sueños de enfermos neuróticos. Echando por tierra con magistral demostración las premoniciones oníricas como interpretación del futuro.
En resumen, la censura de la vida conciente juega un papel muy importante sobre el contenido manifiesto, pues al descubrir ciertos actos reprochables de las ideas latentes las oculta de tras de lo que la persona dice haber soñado, pues la humanidad esta regida por leyes, reglas morales y restricciones que la misma sociedad nos impone para poder actuar en comunión con ella. Pero no siempre esta censura se encuentra totalmente en vigilia, como en la vida despierta, y cuando pasa al estado de reposo disminuye un poco su poder dejando pasar ciertos estado anímicos, es ahí cuando el durmiente desinhibe todas sus restricciones y deseos reprimidos actuando como seres “irracionales” en el sueño; pero, no nos asustemos, dice Freud, que ésto constituye a estados normales de nuestros estados anímicos. Esta doble vida, la onírica, nos puede llevar al descubrimiento del verdadero yo .
PUNTAJE ( Mala, Regular, Buena, Muy Buena, Excelente): E
COMENTARIO: Aunque Freud no fue en sus investigaciones más allá de los famosos axiomas, postulados y teoremas irrefutables a su teoría de los sueños como un científico en físico o matemática más que empleando sus hipótesis en base a experiencias oníricas propias y las de sus pacientes, como protagonista en La interpretación de los sueños, se ha llegado a pensar en interpretaciones aparentemente especulativas aunado a la repulsa de aceptar que el sueño es una manifestación de lo reprimido que tiene su origen en la libido del niño, es decir regresiones de origen sexual que regulan el carácter de la persona adulta, se le refute su teoría alegando que se construye en bases no sólidas (pues ¿qué se puede esperar de un estudio cuyas bases son el surrealismo del sueño?Pienso yo). Sin embargo comprobaremos que muchas enfermedades mentales a través de la técnica psicoanalítica como método terapéutico creado por él, halla llevado a la cura a muchos enfermos neuróticos e histéricos, por medio de la interpretación de los sueños de angustia.
Y para concluir mencionaré, con acertada razón, las palabras del pintor surrealista más famosos de todos los tiempos, Salvador Dalí, que explica en pocas palabras todo lo expuesto por mí sobre el libro La interpretación de los sueños: el mundo es como un circo, donde los hombres se disfrazan al juego de la seriedad para ocultar su locura.
Publicado el: agosto 25, 2007
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