El hombreJoh 3:26-27 RV60 Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro
lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él. (27) Respondió Juan y dijo:
No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo. Juan decía de Jesús: Si Él está haciendo es porque Dios el Padre se lo permite y lo ha capacitado para ello.
Joh 3:27 B.Leng.Sencillo Juan les contestó:--Nadie puede hacer algo si Dios no se lo permite.
El estar preocupado en la extensión del Reino de Dios es algo que produce cierta tensión y ansiedad en el corazón de aquellos que están avocados a tal tarea.
En esta condición hay momentos en que algunos se cuestionan a si mismo su idoneidad para tal tarea.
Frente a esto hay algo que puede traer esperanza ante las dudas que puedan surgir, estoy hablando de la
seguridad del llamado.
Creo firmemente que cuando Dios llama a alguien a una tarea, Él conoce perfectamente no solo las características del campo de trabajo sino también las del obrero al que está llamando. Y si a pesar de debilidades y falencias en este, Él persiste en llamarlo al campo es porque además del llamado juntamente recibirá todo lo
necesario para alcanzar el propósito de su misión.
Cuando nos afirmamos en la seguridad de que hemos sido llamados para un lugar, en un tiempo específico, con una tarea determinada, podemos descansar en la seguridad de que del cielo recibiremos todo lo necesario para el éxito de esa misión.
Es interesante destacar que en el proceso de extensión del Reino no todo es cosechar, aunque el crecimiento lo da Dios, existen también las etapas del plantar y regar. Es por ello importante tener en claro a que Dios nos esta llamando porque del cielo recibiremos lo necesario para esa actividad y no para lo que es fruto de nuestro propio deseo y no del corazón de Dios. No sea que habiendo recibido las herramientas para sembrar estemos queriendo cosechar, o siendo tiempo de cosecha queramos seguir regando.
Estimado hermano, los desafíos pueden parecer mas grandes de lo que somos capaces pero si estas seguro de tu llamado, si estás seguro que del cielo has recibido la autorización para una actividad específica, también te animo a que, más allá de lo que tu propia prudencia te dicte, confíes en que podrás , con la ayuda divina, alcanzar aquello para lo que has sido llamado.
Heb 11:8 RV60 Por la fe Abraham, siendo llamado, obedeció para salir al lugar que había de recibir como herencia; y salió sin saber a dónde iba.
El llamado y la fe son inseparables y aunque no veas a donde vas, adelante , confía porque así como Cristo recibió del cielo la autoridad y la gracia para llevar adelante aquello para lo cual había sido llamado, así también esto sucede contigo.