Halloween
El 31 de octubre es la
festividad de Halloween. Desde hace unos años, se ha tratado de imponer en algunas
partes del mundo, esta fiesta que corresponde a la víspera de “El Día de Todos los Santos”
Los norteamericanos la han popularizado, pero el origen es europeo. ¿Por qué ha aparecido esta fiesta con tanta fuerza?
Las razones pueden ser muchas. –el racionalismo, el individualismo y el reino del dinero pueden hacer que esos
rituales diviertan, nos permitan soñar y sirvan para reunirnos
Por supuesto, le sirve a la sociedad de consumo que la utiliza para que, por ejemplo, los niños al disfrazarse como los monstruos que suelen aparecer n sus pesadillas, jueguen y se diviertan con ellos.
No debemos olvidar que estos personajes aparecen en los films, revistas y libros infantiles de ciencia ficción.
Por otra parte, los rituales de “El Día de Todos los Santos”, confundidos hoy con la celebración del “Día de los Muertos” del 2 de noviembre, están disminuyendo.
Halloween está lejos de restablecer la relación con la muerte, pero puede exorcisar nuestros miedos, amansándolos. Unoa de las mejores armas para alejar los demonios es la risa, la diversión. Eso lo logran los participantes del “Juego”
Analicemos los orígenes de esta
festividad .Entre los siglos X al III A.C., en la cultura de los Celtas, el 1º de noviembre (según nuestro calendario gregoriano) correspondía a la fiesta de Samain o Samahain que marcaba el fin del verano y el año nuevo celta. Era considerado “día fuera del tiempo”. Samain era como una brecha entre el mundo de los vivos y el más allá. Era el momento en que se contactaban con los antepasados fallecidos. Estos los beneficiaban con sus consejos y les hablaban del futuro. Durante la festividad, dejaban las puertas y las ventanas abiertas para que los espíritus entraran y disfrutaran de las comidas que les habían preparado.
Era también la fiesta del fuego, símbolo del calor y de la luz del Sol que iba a desaparecer en los próximos días invernales.
Samain marcaba el fin de las cosechas de otoño, el retorno del ganado desde las montañas a los establos (trashumancia), la faena de animales para la provisión de alimentos durante el invierno, originando las fiestas que reunían a las familias y a los vecinos.
La creencia del retorno de los muertos al comienzo del invierno es común en diferentes rituales y supersticiones europeos. Cuando las tinieblas y la muerte son sinónimos de miedo, los demonios se agregaron a los difuntos. Para alejar a esos “indeseables” el fuefo servía para “vigilar” de allí el uso de antorchas y velas para iluminar las casas.
Cuando estas costumbres emigraron con los irlandeses a E.E.U.U. se mezclaron con otros rituales que se producían en la víspera de “El Día de Todos los Santos” (All Hallows Eve, que se transformó en Halloween).
El uso de la calabaza-linterna y el “trick or treta” que usan los niños para que los vecinos les den dulces, o de lo contrario les hacen alguna broma, han tenido diferentes orígenes, a veces vinculados a otras festividades: por ejemplo, equivaldrían al fuego y a las comidas preparadas para ofrendar a los espíritus que si no las realizaban, éstos podían vengarse.Debemos recordar que aunque los “monstruos” invadan las calles el 31 de octubre,
no es una celebración del mal. ¡Feliz Halloween!