GÉNESIS - "A TRICK OF THE TAIL" Más de una ceja se arqueó cuando Phil Collins
dejó su papel de baterísta para ponerse a cantar en Génesis, tras el alejamiento de Peter Gabriel. Para muchos, finalizaba la única buena etapa del quinteto inglés: la "Era Gabriel". Sin embargo, Génesis ha sido ejemplo a seguir por muchos grupos que nacieron en los ´80, siendo Marillion el más característico. A través de los años, la música de Génesis ha sido fundacional, por su genialidad compositiva, su claridad en la interpretación, sus letras inteligentes y por supuesto, su innovadora música disco tras disco. "A Trick of the Tail" fue grabado entre Octubre y Noviembre de 1975 por el sello Atco. Ocupa el octavo lugar en la discografía de Génesis, inmediatamente después de "Selling England by the Pound", del ´73 y "Thev Lamb Lies Down on Broadway", del ´74.
Y si "Selling England..." era una muestra acabada de Rock Sinfónico y "The Lamb..." incursionaba en la Psicodelia, culminando la "era Gabriel", "A Trick of the Tail" es el inicio del "sonido Collins", con el aditamento de elementos más "jazzy" y Pop, letras menos complejas y una tendencia a cierta "liviandad", nueva para el ahora cuarteto. Lo demás es cuestión de opiniones. Formalmente, desde el punto de vista estrictamente musical, "A Trick of the Tail" es una obra maestra. Si bien se nota en el álbum los primeros indicios de un nuevo estilo, no es menos cierto que Génesis continuaba integrado por músicos de primerísima línea. El fantástico tema de entrada "Dance on a Volcano", muestra que el grupo mantiene la vitalidad y destreza de siempre, así como la capacidad de gestar música a la vez excitante e inteligente. Este tema, así como "Squonk", "Robbery, Assault and Battery" y el explosivo "Los Endos", son muestras patentes del raudal energético emitido por el grupo. El aporte de Collins es un factor crucial a la hora de dar forma a la energía provista por estas piezas. También se siente que la guitarra de Hackett asume un lugar más relevante dentro de la amalgama grupal, aunque todavía son los teclados de Banks los que asumen el rol protagónico en la mezcla. En rigor, éste no es un Génesis renacido a una nueva vida. Todo lo contrario: la vibración contemplativa y melancólica de Génesis sigue presente en "A Trick of the Tail" y, en verdad, sigue dando frutos exquisitos. "Mad Man Moon" nos brinda la cuota de solemne majestuosidad que siempre encontramos en los clásicos de la banda. Por su parte, "Entangled" y "Ripples" nos ofrecen sendos viajes bucólicos sobre la base de múltiples guitarras acústicas de 12 cuerdas, oportunamente acompañadas de teclados y suaves percusiones. El primero contiene un epílogo alucinante con mellotron y sintetizador, el cual le da un aire opresivamente cósmico a la historia. El segundo vierte una mirada conmovedoramente emotiva hacia el implacable paso del tiempo (una mención especial para el interludio, en el que la guitarra y el sintetizador ofrecen un contrapunto melódico finamente sostenido, apoyado sobre las olas dibujadas por los arpegios de piano). Tal vez el tema que da nombre al álbum sea el menos logrado del disco: básicamente se trata de un tema "a lo Beatles" (escuchen "Penny Lane"), donde Banks escribe una fábula sobre el reencuentro consigo mismo. En todo caso, se trata de un simpático pretexto para aliviar la carga emocional de "Ripples" y la intensidad impetuosa de "Los Endos". Además, esos punteos que Hackett crea, usando las notas más altas de su guitarra, son bastante escalofriantes. Tal como Collins expresó: "Gabriel es libre de retornar a su hogar. También Génesis es libre de seguir desarrollando su potencial". Una oportunidad que aprovecharon al máximo en este disco.