GARY MOORE - "STILL GOT THE BLUES"
Este irlandés de 55 años, que inició su meteórica
carrera como guitarrista de Heavy - Metal (recordar la mítica banda Thin Lizzy) se ha transformado, al día de hoy, en uno de los principales referentes del Blues contemporáneo.
Tal vez, uno de los secretos de su éxito sea, justamente, el haber podido conjugar en su técnica, estilo y sonido, una interesante amalgama entre el Hard - Rock y el Blues. Ambos géneros casan muy bien y hay buenos ejemplos de ello: Led Zeppelin, Cream, Grand Funk Railroad, ZZ Top, Ten Years After ó, más recientes, The Lonely Boys, Indigenous y el impresionante dúo The Black Keys.
La guitarra de Moore tiene ese sonido visceral, contundente y fibroso que sólo puede venir del Hard pero, a la vez, es capaz del toque intimista, melancólico y desgarrado del Blues. El resultado termina siendo una colección de
temas, casi siempre imperdibles, en la que está presente una amplia amalgama emocional, brindada con una técnica impecable.
De su amplia discografía, rescatamos "Still Got the Blues", un álbum de 1990, catalogado como el mejor y más representativo de su carrera. Desde la tapa ya se insinúa algo de la "fusión" sonora de la que hablábamos antes. No es casual la foto de tapa del jovenzuelo Gary, practicando sus primeros pininos en la guitarra, ante el impactante poster de Hendrix... en contrapunto con la contratapa, en la que vemos al adulto Moore en la misma pose, en un ignoto hotel de gira. Ese juego visual es, prácticamente, un anuncio de la fiesta que nos aguarda en el CD.
Y para prueba de ello, basta con hechar un vistazo a quienes acompañan a Moore a lo largo de los doce temas del álbum: el legendario Albert King, en un fulgurante dueto con Moore en "Oh Pretty Woman"; el pianista Nicky Hopkins, haciendo lo que mejor sabe en "Still Got the Blues"; la impresionante viola de Albert Collins en "Too Tired" y George Harrison, a cargo de la soñadora "slide guitar" en "That Kind of Woman", entre otros.
"Hard - Blues", "Blues Alternativo", "Prog Blues - Rock". Llamalo como quieras. Pero no dejes de escucharlo. Cuando hayas terminado, estarás de acuerdo conmigo en que el nombre es lo de menos.