• Registro
  • ‎¿Qué es Shvoong?‎
  • Iniciar sesión
    Iniciar sesión
    Recordar mi nombre de usuario ¿Olvidó su contraseña?

Síntesis y críticas breves

.

.

Tiempo de viaje

por : Misel    

Autor : Misión Global
Nuestra vida es como un barco que va navegando por el mar.  Cada uno sigue un rumbo diferente por sus aguas. 
Allí, donde navegan tantos barcos, se lo puede ver también a Jesucristo caminando sobre las aguas.  El puede hacerlo sin ningún problema.  Tanto camina sobre el mar en quietud como sobre las olas más encrespadas sin dificultad.  Él jamás se hunde.
Dentro de esta realidad, encontramos 3 tipos diferentes de personas, según la actitud que cada uno toma frente a la presencia de Cristo.  Hay quienes lo ven pasar y son totalmente indiferentes a Él.  Para ellos es parte del paisaje, más que eso, ni siquiera lo registran.  Ése es el grupo 0, son los indiferentes que están fuera de esta clasificación.
La persona que pertenece al grupo 1, ve a Jesús caminando sobre las aguas, pero no quiere parar el barco para llevarlo.  Lo que sucede es que anda muy apurado, está cansado y no tiene tiempo.  “No me puedo distraer un segundo”, piensa.  Considera que la próxima vez, quizás con más tiempo, puede ser que pare el barco para hacerlo subir.  Pero por ahora es imposible.
La persona del grupo 2 considera que vale la pena llevar a Jesús.  Esta persona aceptó a Cristo como Hijo de Dios, su muerte y resurrección por nosotros y la salvación otorgada mediante su sacrificio. Pero pone una condición: Jesús debe ir durmiendo en la popa mientras él lleva el timón.  “Navegar es muy lindo, sobre todo llevando a Jesús en mi barco.  Me siento tan seguro...”, piensa el timonel.
Cuando de pronto se desata una fuerte tormenta en altamar, o existe un serio riesgo de naufragio, nuestro personaje va entonces a despertar al Maestro.  “Necesito que me soluciones el problema”.  Jesús, que todo lo puede, da la orden y se aquietan las olas.  Luego, el dueño del barco lo invita a Jesús a continuar durmiendo.  “Cuando te necesite te despierto”.
La persona del grupo 3 ha entendido que es mucho mejor que sea Jesús el que lleve el timón.  “Él sabe por dónde ir porque conoce todas las cosas”, piensa.  Esta persona ha nombrado a Jesús capitán de su barco, y él viaja atrás como tripulante. No se ocupa más de guiar la nave, sino de cumplir las órdenes del capitán.
Analizando cada uno de estos grupos, ¿en cuál te ves encuadrado/a?  Para los 3 grupos hoy hay un desafío de parte de Dios: Si estás muy apurado para tomarte un tiempo dejando que Jesús suba, es bueno que pienses, que tal vez mañana no se presente otra ocasión.  La oportunidad es hoy.
Para el que lleva a Jesús durmiendo atrás, el desafío es dejarle el timón a Él y empezar a ser un tripulante.  Jesús sabe por donde ir.  Y si Jesús ya es tu capitán, Él quiere que hoy le permitas llevarte a aguas más profundas en el amor, la oración, el conocimiento de su Palabra y en todas las demás cosas.  Cada uno de nosotros elige como quiere continuar su vida.
Publicado el: diciembre 15, 2008
Puntúe esta sinopsis : 1 2 3 4 5

Bookmark & share this post

.