“La retórica” es uno de esos libros que durante cientos de años ha influido en el pensamiento humano. El filósofo griego
describe aquí de manera metódica y minuciosa en qué consiste la retórica, la cual la define como emparentada con la
dialéctica; es su contrapartida. Todos buscamos en algún momento sostener algo, defender una posición. Los recursos que se utilizan en el discurso argumentativo son analizados sistemáticamente por la retórica. Todo discurso retórico consta de unos momentos que le son específicos: A. Invención: Se refiere a la planeación del discurso argumentativo. Cuando se argumenta se pretende
convencer (utilizando la razón) y/o persuadir (recurriendo a los sentimientos).Disposición: El discurso debe llevar un orden. El argumentador debe disponer de él. ¿Qué ideas utilizará primero, cuáles después? ¿Comenzará con los argumentos débiles o los fuertes? Esta es su decisión. C. Elocución: El argumentador ha de pensar cómo va a decir lo que va a decir, con qué lenguaje, a qué recursos retóricos recurrirá. D: Acción: Constituye la puesta en escena del discurso argumentativo. Aristóteles también nos habla en su texto de los “topoi” o lugares comunes, aquellos principios o creencias a los que debe recurrir el argumentador parta convencer a su auditorio. Siempre nuevo, La retórica nos permite conocer “los trucos” del discurso argumentativo. Esto nos posibilita convertirnos en buenos oradores, pero también en escuchas críticos.