El destino. Cuando ese nombre viene a mi mente me relajo porque se trata del mundo que le está destinado a uno y el sentimiento es el de que no está en nuestras manos y que está más allá de nuestros esfuerzos y deseos. Siempre que nos esforzamos por conseguir algo y afortunadamente lo conseguimos pensamos que cualquier cosa que hemos logrado se debe solamente a nuestro esfuerzo. Pero la realidad es muy diferente. Fuera lo que fuera a ocurrir en nuestra vida ese esfuerzo iba a tener lugar y cualquier cosa que conseguimos ya estaba escrita en nuestro destino para lograrlo solamente en ese momento, ni antes ni después.
¿Has pensado en algún momento que cuando no conseguimos los resultados esperados después de hacer todos los esfuerzos posibles decimos: ‘no estaba escrito en mi destino, así que no lo he conseguido’? El hecho que quiero exponer es que eso se debería haber pensado desde el momento en el que nos empezamos a esforzar. Era solamente nuestro destino el que hacía que pensaramos en ese deseo en ese momento particular y hacer ese esfuerzo para conseguirlo ni antes ni después. ¿Porqué seleccionamos un momento particular para experimentar el deseo en nuestra mente y hacemos esfuerzos en esa dirección, cuando podría ser antes o después? Pero lo pensamos en ese momento particular solamente porque estaba escrito en nuestro destino.
Debes pensar que de lo que estoy hablando no es otra cosa que del pesimismo, pero no es cierto. Por ejemplo esto que estoy escribiendo. Créeme, estaba pensando en escribir sobre el destino desde hace seis meses pero era imposible empezar antes de hoy porque este es el día ‘de hoy’ cuando se supone que debería escribir esto en la página web. Estaba buscando milagros de la medicina ayurvédica "Trifala", cuando de repente entré en esta página web que invita a los escritores a escribir resúmenes y sinopsis, y empecé a escribir inmediatamente.
Por eso en mi opinión es solamente el destino, aunque le demos el nombre de suerte o cualquier otro, eso funciona para cada uno de los seres humanos. Tu leerá este artículo sólo cuando te lo permita tu destino leerlo, hasta entonces te encontrará privado de mi opinión y de estas ideas.
Se puede concluir fácilmente que cualquier cosa que ocurre en nuestra vida tiene que ser así, no se puede cambiar ni modificar ni mejorar ni anular nada, lo único cierto es que no sabemos cuándo y qué va a pasar. Por eso creemos que todo lo que se ha hecho o se hará está de acuerdo con nuestros planes y esfuerzos, de lo contrario nada está en nuestras manos, todo se debe a nuestro destino o a nuestra suerte la cual desconocemos.
Los amigos que leáis mi artículo y os guste os ruego que compartáis vuestros pensamientos conmigo porque estoy planeando escribir un libro sobre el ‘Destino’. De nuevo, cuando éste se escriba y se publique dependerá solamente de mi destino pero tenía que ocurrir hoy el hecho de comunicar mi mensaje y mis pensamientos a todos los lectores y al hacerlo estoy escribiendo mi destino.
Gracias
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