• Registro
  • ‎¿Qué es Shvoong?‎
  • Iniciar sesión
    Iniciar sesión
    Recordar mi nombre de usuario ¿Olvidó su contraseña?

Síntesis y críticas breves

.

Shvoong Principal>Arte Y Humanidades>Filosofía>Reproducción Artificial (2 de 17)

.

Reproducción Artificial (2 de 17)

por : ChristophWuthmoor    

Autor : Wuth
Cuando ambos miembros de la pareja son fértiles, pero el coito o la concepción no es posible a causa de alguna anormalidad
estructural, la inseminación artificial puede ser una solución sencilla para lograr el embarazo. Las complicaciones, legales y morales se presentan cuando la esposa de un marido estéril es impregnada con el semen de un segundo hombre antes o después de haber sido inseminada artificialmente. & iquest;Adulterio? ¿Extorsión? Clínicamente, tales inseminaciones solían ser notablemente exitosas en el 56% de los intentos. Pero los problemas por posibles demandas contra la madre por adulterio; contra el bebé por ilegitimidad; contra el donante del semen por extorsión, son difíciles de solucionar. Por su propia protección así como por la de sus pacientes, los médicos de USA por lo general se ocultaban bajo el manto del anonimato y del secretismo.
El único precedente legal en Inglaterra hasta 1945 sostenía que la "fecundación ab extra" constituye adulterio. Hasta ese entonces, la sociedad se había formado una opinión sobre la inseminación artificial en humanos, pero sin haber promulgado ley alguna al respecto. Esto trae a recuerdo aquel banco de esperma inaugurado en 1980, con el fin de ofrecer espermatozoides procedentes de ganadores del Premio Nóbel y de campeones olímpicos. Este banco, al que su multimillonario fundador Robert Graham llamó "Depósito de Selección Germinal", pero que todos en USA identificaban como "el banco de esperma de los Premio Nóbel." Para convencer a los donantes, Graham argumentaba que ellos literalmente podían tomar en su propia mano el destino de la humanidad masturbándose, pues "los humanos deben controlar la evolución", ya que sobre todo en vista que pobres, enfermos y locos se estaban reproduciendo, la humanidad estaría en vías de rebajarse al mismo nivel intelectual de su pariente más cercano, el simio. "La selección inteligente", según Graham, también es "la única alternativa al descalabro." 215 "bebés de retorta" provinieron del banco de semen de Graham, hasta que fue clausurado en 1999. Un acucioso periodista consiguió ubicar a 30 de los vástagos de genios en su afán de responder a la gran pregunta: "¿cuánto poder encierran los genes, y en cuánto aportan la educación, la formación y la influencia maternal?
Entre los tantos donadores genios sólo hubo tres ganadores del Premio Nóbel, dispuestos a poner su material genético al servicio del mejoramiento universal. Entre ellos se encontraba W. Schockley, inventor del transistor y racista convencido. El material genético de los laureados por cierto fue de poco valor, pues con el mismo no se engendró bebé alguno. Lejos de sentirse desmotivado, Graham acudió a científicos jóvenes, así como a campeones olímpicos y empresarios exitosos y les convenció a aportar sus genes. Acerca de los niños, que provinieron de los ultra fríos tanques, también hay casos exitosos. Por ejemplo, el padre de Joy, de nombre clave "Donante Blanco", estaba catalogado como un brillante investigador. Joy, a sus 13 años, sólo traía a casa las mejores calificaciones, talentosa estudiante de ballet, además es hermosa y segura de sí misma. Para los profesores representaba el tipo ideal de alumna y fue el orgullo de su madre. Así mismo exitosos resultaron los tres niños-maravilla de Lorena, una neuróloga acomodada. Su hijo de diez años y los gemelos de seis años acuden a los mejores centros educativos, producen los mejores resultados. "Tan encantadores son", según su madre, "que la gente paga por cuidármelos". Debido a los espantosos casos de niños con insuficiencias mentales y físicas, que Lorena atendía diariamente en su consulta, ella más bien optó por acudir al banco de esperma para ser fertilizada con el mejor material genético disponible. Lorena justifica su exigencia elitista como algo completamente natural, pues "quien se disponga a cultivar frutas de calidad tampoco irá a sembrar las peores simientes". Pero los talentos de los niños de Lorena ¿realmente provienen del noble material genético utilizado en su concepción? Una madre tan exigente, dedicada y amorosa como ella ¿acaso no hubiera tenido el mismo excelente resultado de haber acudido a un banco de semen de menos prestigio? Estas preguntas vienen a la mente debido al caso de los adolescentes Tomás y Arturo, que por largo tiempo ignoraron ser hermanastros. Ambos provienen de la simiente de "Donante Coral", un magnífico ejemplar de la granja de genios. Se trataría de un científico de primera línea, con un coeficiente intelectual superior a 160, que además de ser un consumado ajedrecista aficionado, toca bien el piano y ama a los niños. Al menos eso decía el catálogo. Esto debió haber bastado para que tanto Tomás como Arturo consigan escalar hasta la cima de su generación. Pero en la práctica ambos se desarrollaron en formas completamente diferentes. Arturo se crió en un mundano suburbio de Boston, acude --con muy buenas calificaciones- a un colegio de punta. Él es un excelente pianista y bailarín. Una escultura elaborada por él fue exhibida en una exposición para niños en Harvard. Arturo se afana mucho, es ambicioso y auto-conciente. Cuando su madre le contó acerca de su verdadero padre, lo tomó en completa calma. No así Tomás, un adolescente perturbado, criado en un barrio de mediana categoría en una ciudad del medio oeste. Él es alumno de un colegio promedio, con resultados modestos. En lugar de tocar el piano, canta oscuras canciones en una orquesta de rap.
Publicado el: enero 11, 2008
Puntúe esta sinopsis : 1 2 3 4 5

Bookmark & share this post

.