Aristóteles propone una metodología muy diferente
sobre el análisis del orden social. Sugiere que como todo, la sociedad
estas
compuesta de elementos mas pequeños que a su vez puede se dividan en tros como
puede que no. Analizándolo desde el más pequeño se encuentra en primer lugar el
individuo. Los
individuos se unen a su vez en familias, que son constituidas
por la naturaleza para satisfacer las necesidades de lo cotidiano. La ciudad
representa entonces el conjunto de las familias y comunidades, que se forma con
el propósito de satisfacer necesidades de suficiencia y mejoramiento. Es por esta
razón que Aristóteles defiende que el orden correcto para el gobierno de la
ciudad debe comenzar por el individuo, luego las familias y luego la ciudad. De
manera que si cada uno de los individuos que componen la familia no es útil y
suficiente tampoco lo podrá ser la familia en conjunto. Así de esta manera
sucederá también con la ciudad, que no siendo útiles y suficientes los
individuos, y a su vez las familias, no lo podrá ser tampoco la ciudad.
En
este modelo de propuesta desarrollado por Aristóteles se nota, a diferencia de
Platón, un sentido de la igualdad. Donde todos los ciudadanos, por representar
de manera directa el futuro de la ciudad, son responsables de actuar
correctamente y tomar las decisiones correctas. Según estos salteamientos, Aristóteles
no podría considerar el gobierno propuesto por Aristóteles aunque coincida en
las virtudes que podrán ser
importantes dentro de la sociedad. Las virtudes
representan en el modelo aristotélicos aparatos útiles para asegurar el
porvenir y la felicidad común partiendo de la individual. Son importantes para
prevenir que el hombre vuelva a sus instintos animales y se mantenga superior.