De Heráclito a Demócrito
Problema
General
El
ser en Parménides tiene una seria de predicados que
son contradictorios con el
comportamiento efectivo de las cosas. La conciencia de esa contradicción es un
problema. Como el palo sumergido en el agua que es recto al tacto y quebrado a
la vista, que es y no es.
Al
decir que una cosa es blanca tenemos la cosa, la blancura y el ser que las
penetra y hace que la cosa sea blanca.
Este problema del ente penetra en todos los problemas en la filosofía posterior
a Parménides.
{Heráclito}
Nació
en Asia Menor, vivió entre los siglos VI y V. era de familia real pero renunció
a esto para dedicarse a la filosofía. Despreciaba la muchedumbre y condenaba la
religión popular. Lo llamaban “el melancólico” y “el oscuro”
El
Devenir: todo fluye.
No podemos bañarnos dos veces en el mismo río pues aunque el río sigue ahí las
aguas no son las mismas. La realidad es cambiante, la sustancia primordial es
el fuego por ser la que mas
fácilmente se transforma. La guerra es padre de todas las cosas, la discordia,
la contrariedad es origen del mundo. El alma seca, la que más se parece al
fuego, es la mejor de todas, el alma del sabio. La húmeda, se parece al barro
es un alma inferior.
Presenta
claras similitudes con Parménides, invirtiendo los términos rigurosamente
haciendo de las cosas continua movilidad. Incluso afirma juicioso “confesar que
todas las cosas son uno” el noûs es común a todos. Heráclito introduce un nuevo
concepto el del sophon del que afirma predicados tradicionales de la filosofía
de Parménides.
El
sophon (que no es sabio ni sabiduría) es uno y es siempre, es separado de todas
las cosas (como en Parménides). Heráclito advierte que debemos seguir lo común
y esto común es el noûs. Resulta claro en el fragmento “Los que velan tienen un
mundo común, pero los que duermen se vuelven cada uno a su mundo particular”.
Vemos
dos hombre, el vigilante, que sigue lo común, el noûs, es el que llega a “lo
sabio” que es uno y siempre. El que esta en su mundo particular, el de cada uno
esta en la opinión.
Ahí
es donde todo es cambio y devenir. La clave de esta dualidad nos la da la frase
de Heráclito “la
naturaleza fusta de ocultarse”. El mundo oculta el sophon, lo
que verdaderamente es, separado de todo. Es necesario descubrirlo. Cuando lo
descubrimos nos encontramos con los predicados del ente de Parménides.
El
hombre cosa del mundo, esta sujeto al devenir pero tiene algo común,
especialmente si tiene el alma seca, entonces tiende al sophon, no es sophon pues sería Dios, y solo es
filósofo.
El
sentido general de la filosofía de Heráclito es un intento de interpretar el
movimiento convirtiéndolo todo en mutación continua distinguiendo el sophon
separado de todo. El ser queda separado de todo movimiento y multiplicidad.
Estamos
en el ámbito de la metafísica de Parménides.