Estudio histórico del conjunto de Tratados que pusieron fin a la Primera Guerra Mundial, vulgarmente conocidos como la Paz
de Versalles.
Tratados que fueron resultado de las reuniones que llevaron a cabo en París durante el primer semestre de 1919 los gobernantes de las cuatro principales potencias vencedoras de la Primera Guerra Mundial: el Presidente de los Estados Unidos, Woodrow Wilson; el Primer
ministro británico, David Lloyd George; el Primer Ministro francés Clemenceau; y el Primer Ministro italiano, Orlando; junto con sus Ministros de Relaciones Exteriores y otros asesores.
En el primer capítulo la
autora presenta una breve reseña biográfica de los tres personajes principales: Wilson, Clemenceau y Lloyd George.
En el segundo capítulo plantea los puntos más importantes del nuevo Orden Mundial que pretendía establecer Wilson, sintetizados en el documento conocido como “Los 14 puntos de Wilson”; y los primeros choques que tuvo que afrontar con sus aliados franceses, británicos e italianos, que iban con otros planteamientos más realistas e imperialistas, que no se acomodaban al idealismo wilsoniano.
En los capítulos siguientes, la autora analiza por regiones la situación histórica que se presentó al finalizar la Primera Guerra Mundial, y las exigencias que iban presentando los países vencedores ante el Consejo Supremo, constituido por los representantes de Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Italia y Japón.
El capítulo tercero se centra en la península de los Balcanes; el cuarto, en la cuestión de Alemania; el capítulo quinto trata de Europa Central: Polonia, Checoslovaquia, Austria y Hungría.
El capítulo sexto se centra en la crisis por la que atravesó el Consejo Supremo durante la primavera de ese año, cuando los representantes de Italia abandonaron París en señal de protesta por considerar que no se atendían sus exigencias, y que estuvo a punto de hacer naufragar la conferencia de paz. La autora esboza también en este capítulo la situación contrapuesta en el Extremo Oriente entre China y Japón, países que se encontraban en el grupo de vencedores de la Primera Guerra Mundial: quizá una de las partes más interesantes del libro, por las repercusiones que esa situación tuvo más adelante en esa región del mundo entre los dos países, y entre Japón y Estados Unidos a costa China.
El séptimo capítulo se centra en Grecia y el Oriente Próximo. Lo relacionado con el mundo árabe y Palestina, es también muy interesante, para entender algunas de las causas de la situación actual de crisis que viven algunos de esos países.
El último capítulo se centra en el Tratado de Versalles, impuesto por las Potencias vencedoras a Alemania, que se convertirá en una de las causas de la Segunda Guerra Mundial, aunque la autora conteste este planteamiento de la historiografía clásica.
La autora estudió Historia en la Universidad de Toronto, y se doctoró en la de Oxford. Desde el punto de vista histórico el libro es interesante, aunque a veces la autora cae en detalles nimios sin interés; y, en ocasiones, le puede faltar un poco de objetividad al presentar algunos personajes: parece defender a algunos, y atacar a otros.