Peter Kürten , a quien se le conoce por
"el vampiro de Duesseldorf" , era un
asesino
en serie muy temido y sanguinario.
Nació en el año 1883 en Colonia (Alemania) en el seno de una familia pobre y numerosa, hijo de un padre alcohólico y sin trabajo, quien maltrataba tanto a su esposa como a sus trece hijos.
Se mudan desde Colonia hacia Duesseldorf donde Peter Kürten comienza a maltratar animales callejeros y se da cuenta que disfruta ver correr la sangre. Comete actos zoofílicos con ovejas, a las que
degolla después de llegar al orgasmo.
En 1897 cumple su primera pero no única condena por robos. Pasó unos veinte años entre rejas.
En 1913 viola y degolla a una niña de trece años, su primera víctima conocida, llamada Christine Kelin.
A la edad de cuarenta años, Peter Kürten se casa con una señora bien acomodada y comienza a arreglar su aspecto físico. Trabajó como conductor de camiones y aparentaba ser un buen marido. Nunca nadie sospechó de él que pudiera ser un sádico sexual.
1925 – 1930, son años que estremece a la población alemana de este lugar, ya que se cometen varios crímenes sexuales, pero la policía no tiene ninguna pista sobre su autor, por lo cual surge el sobrenombre de
‘ el vampiro de Duesseldorf '''' o, también,
‘el rey del crimen sexual'''' .
En 1930, el asesino comete un error. Una de sus víctimas,
Maria Butlier , pudo escapar con vida y describir al autor. Al salir su retrato en los periódicos, Peter Kürten se confiesa a su esposa, quien finalmente le entrega a las autoridades.
Catalogado como enfermo de
" hematodipsia" ( obsesión compulsiva por consumir sangre bajo implicación de actos sexuales ), fue condenado a muerte y la sentencia se ejecutó el 2 de julio de 1931 en una prisión de colonia.