JASON GOODWIN: “LORDS OF THE HORIZONS” A HISTORY OF THE OTTOMAN EMPIRE; Chatto & Windus Random House, London, 1998 (351
páginas).
Un libro acerca de este complejo
imperio que, compuesto por treintisiete naciones en los Balcanes, alrededor del Mar Negro y en el cercano oriente, durante seiscientos años prosperó, declinó y finalmente cayó a principios del siglo veinte, que no dejó a la posteridad monumentos que proclamaran su magnificencia, que era asimétrico y perturbador, que parecía tener una magia particular como si hubiera florecido hace muchos siglos y en otros continentes, no puede menos que crear grandes expectativas en el lector.
Pero a pesar de que el autor describe bien y a veces también lo hace con cierto humor, sorprende que, ante tan pintoresca polifonía de historias, misterios, triunfos y terrores no logre cautivar la imaginación ni un poquito. Un imperio tan diverso, donde la religión era islámica, la escritura aramea, la riqueza egipcia y el ceremonial bizantino, donde no se utilizaban relojes y se decía que los caballos sabían llorar, creo que merece un tratado mejor.