A lo largo de la historia la gente ha discrepado frecuentemente en cuanto a sus ideales culturales.
Actualmente, el enfrentamiento sunita-chiíta ejemplifica los distintos puntos de vista que continúan a existir en forma religiosa. Entender esta oposición es saber por qué ambos
lados confirman una verdad sobre su fe, al mismo tiempo, plantea preguntas con respecto a por qué los dos lados no pueden respetar el territorio del otro a fin de facilitar la felicidad. El asunto es en gran parte un debate ético sobre cómo uno juzga a la humanidad. Uno que si no es controlado cuidadosamente, puede salirse fuera de control.