Si lo que se busca es un texto que diga gozar de objetividad a la hora de hablar de
historia es mejor que no se
lea este libro. Su autor se deja ver en cada línea y en cada píe de página de manera directa y sin remordimientos. Cuppy hace dos cosas principalmente: -Primero nos presenta
personajes históricos que él consideró lo suficientemente trascendentes o curiosos como para ser nombrados en su libro. -Segundo: De manera sarcástica delata pecadillos y gustos excéntricos de los personajes, dando a conocer el lado íntimo y hasta chistoso de personajes como Luis XIV, entre otros.
El grado de documentación del autor es alto, y los datos que se dan son de carácter anecdótico, pero su humor irónico y sarcástico puede llegar a chocar y hasta sobrar para muchos lectores. Lo anterior no es algo gratuito, Cuppy tenía un movimiento: ¨Pro odio a Willy Cuppy¨. Así, Cuppy nos cuenta curiosas anécdotas sobre los egipcios, centrándose en Keops y Hatshepsut, luego nos dirá que sabe y que piensa sobre Perícles, Alejandro Magno, Aníbal, Cleopatra y Nerón, para después hablar sobre las extrañas manifestaciones de amor de Atila, el rey de los Hunos, Carlomagno, Lady Govida, Lucrecia Borgia y Felipe el bobo. También habla de Luis XIV y sus contribuciones a la etiqueta real, de Madame Du Barry, Pedro el grande, Catalina la grande, y Federico el grande. En este orden exacto el autor nos presenta su manera de ver la monarquía británica a través de Guillermo el conquistador, Enrique VIII, la Reina Isabel y Jorge III. Luego Cuppy habla de algunos personajes claves en el descubrimiento, la conquista y la colonización de América: Leif Ericsson, Cristóbal Colon, Moctezuma, John Smith y Miles Standish. Para la muerte del autor este libro no había sido terminado, por lo tanto el editor, agregó dos artículos más, el primero sobre el aspecto jocoso de grandes monarcas y en la segunda narra las insólitas preferencias gastronómicas de algunos personajes históricos. Puede ser que muchos datos que se exponen en este libro se contradigan con la tradición histórica que nos han ensañado a muchos, ya que el autor no tuvo miedo en delatar los aspectos más sucios y pecaminosos de los personajes citados. El libro contiene ilustraciones caricaturescas hechas por William Steig, es un recorrido histórico a través de grandes personajes.