En “La cara oculta del genio”, Donald Spoto nos presenta la biografía de Alfred Hitchcock, uno de los directores de cine más influyentes y cuyas películas han pasado a convertirse en un referente para el público y para las generaciones de cineastas posteriores.
“La cara oculta del genio” traza un recorrido por la vida y obras de Hitchcock, comenzando por su nacimiento en Gran Bretaña en 1899, en el seno de una familia católica de clase humilde. Los lectores descubrirán que sus primeros contactos con el mundo del cine tendrán lugar en una compañía cinematográfica americana establecida en Londres donde empezará diseñando rótulos para las películas. Más tarde, el joven Hitchcock, demostrando su valía e inteligencia, tendrá la oportunidad de escribir guiones y dirigir sus películas donde podremos distinguir dos etapas: una primera etapa de cine hecho en Gran Bretaña ( “Treinta y nueve escalones”, “Inocencia y Juventud”…) y una segunda de cine realizado en los Estados Unidos (“Encadenados”, “Con la muerte en los talones”, “Vértigo”, “Psicosis”, “Los pájaros”…), cosechando éxitos y premios y alcanzando la fama que le precedería para siempre.
Esta obra nos desvela su forma de hacer cine, los temas que quería mostrar en sus películas y lo que quería transmitir al público sin olvidar las relaciones con “sus” actrices y actores (Grace Kelly, Ingrid Bergman, “Tippi” Hedren, Cary Grant, James Stewart, Gregory Peck…) así como su famoso concepto: el “MacGuffin” (la excusa o el motivo que origina la trama).
Sin embargo, el aspecto más importante de la biografía es el análisis psicológico de su personalidad: un fascinante viaje a su interior (como aquellos que tanto le gustaban y que mostró en “Recuerda” y “Marnie”). Con una prosa sencilla y, al mismo tiempo, exhaustiva, Spoto desvela al lector los detalles de la infancia y juventud de Hitchcock, detalles que, como en cualquiera de sus mejores películas de suspense, van arrojando luz, paso a paso, sobre una de las personalidades más complejas del mundo del celuloide.
Su relación contradictoria con las mujeres, la imagen que tenía de ellas, sus miedos, obsesiones, deseos, la culpa… todo está aquí y, el lector, cuanto más lee, más va comprendiendo por qué Alfred Hitchcock fue “el Maestro del suspense”: su propia personalidad reservada, introvertida y su talante observador (una forma de “vouyerismo” como el que hace desplegar a James Stewart en “La ventana indiscreta”) hicieron de él un maestro en el “arte” de contar historias de misterio e intriga. Historias que surgían de una imaginación prolífica llena de sentimientos y deseos reprimidos y que encontraron en el cine una vía de escape, brindándonos a los espectadores algunos de los momentos más claustrofóbicos e inquietantes que se hayan visto jamás y que, a día de hoy, probablemente ningún director ha logrado, a pesar del despliegue de efectos especiales.
En definitiva, el escritor americano Donald Spoto nos ofrece un brillante y completo retrato de este genio del cine, un retrato con el que los cinéfilos podrán acercarse a sus películas con una perspectiva mucho más rica y, como en una de sus mejores obras, ir descubriendo, poco a poco más pistas y detalles que nos conduzcan hasta el “tesoro” de su alma, “tesoro” que, probablemente alberga más misterios y enigmas que todas sus películas juntas. Recientemente, Spoto ha publicado otro libro: “Spellbound by Beauty: Alfred Hitchcock and his leading ladies” que promete ser igual de interesante y sugerente que su predecesor.
Spoto ha escrito también otras importantes biografías como las de Ingrid Bergman, Marilyn Monroe y Audrey Hepburn.