GENIALIDAD MARCA DE LA CASA PERO SIN MAGIA. Tim Burton es un director de cine peculiar, caracterísitico
y creador de un estilo propio que le diferencia del resto de creadores. Películas como Eduardo manostijeras , Ed Wood , Big Fish o la reciente y genial La novia
cadáver han ido configurando un estilo propio de Tim Burton, denominado por algunos como
gótico, pero que va mucho más allá si incluimos películas como Mars Attack , Batman, El regreso de Batman o El planeta de los simios.
Tim Burton es un genio y yo soy un fan suyo. Lo digo con antelación para que nadie se lleve un chasco al ver la película de Sweeney Todd. El barbero diabólico de la calle Fleet .
Tim Burton se ha ido aventurando en diversos estilos cinematográficos y despues de jugar con la animación, con un genial resultado, prueba ahora con el musical y el resultado es más que notable.
Sweeney Todd es una película sobrecogedora en la que se lleva a su máxima expresión el estilo y la genialidad de Tim Burton a la hora de engrandecer a un persona triste y sombria, pero con un don especial. De hecho, y con todos mi respeto hacia los barberos, el director consigue del espectador que mire con dignidad y admiración la labor de un barbero y de un buen afeitado. Es genial la escena en que Sweeney Todd se reencuentra con sus navajas —su arma de trabajo— al más puro estilo western.
Y como no, lo mejor de la película es Johny Depp, un actor indispensable y fundamental para la creación del estilo gótico de Tim Burton. De hecho, al igual que el huevo y la gallina, no se sabe que es antes, si Tim Burton o Johnny Depp. E incluso canta y bien.
Pero si todo es genial en la película, los personajes, las canciones del musical, la estética, etc. ¿qué falla entonces? En mi opinión, a Sweeney Todd le falta una última chispa de genialidad en cuanto al guión, final de la película, para que resulte estilo Burton en todo su esplendor.
No quiero destripar el final de la película, pero juzguen ustedes cuando la vean y si bien es un final cerrado, coherente con la historia, es igualmente esperado. Y ahí radica el fallo en mi opinión. El final de una película de Tim Burton no puede ser esperado por el espectador, debe ser y contener cierto punto de magia, presente en todas sus películas, que haga levitar y ensoñecer al espectador, pero nunca hundirle en la butaca.
En definitiva, una película solo para los más fieles de la entente Tim Burton-Johnny Depp