Esta película muestra de forma fidedigna y respetuosa la historia de un hombre con retraso mental y rasgos autistas que debe
enfrentar los prejuicios sociales para poder tener la tutela de su hija. Sam le entregó a su hija amor y dedicación, a mi parecer el tribunal en vez de intentar separar a esta familia, debió preocuparse por generar las instancias de protección para continuaran juntos desde un principio.
Los detalles del film me parecen notables, como por ejemplo el inicio, el protaginista ordena concienzudamente el lugar donde trabaja y también lo normal que es Sam para Lucy hasta que los demás le hacen ver las diferencias. El
argumento y el elenco de actores hacen reflexionar sobre nuestros prejuicios ante la diferencia.
El personaje principal tiene un
trastorno del lenguaje secundario a un trastorno del desarrollo (retraso leve con rasgos autistas) Los niveles del lenguaje de Sam son:
Nivel Semántico: Él entiende instrucciones, pero no hay una comprensión cabal de los enunciados, porque basado en el cuadro de trastornos del desarrollo del lenguaje de Castaño solamente llega hasta el reconocimiento fonológico pasando a la programación fonológica situados en el sistema operativo instrumental, en consecuencia, no llegaría al pool semántico, por eso existe un trastorno fonológico sintáctico secundario a su patología de base. Por los motivos antes expuestos, se puede afirmar que en su discurso hay repeticiones o ecolalias.
Nivel Fonológico: La velocidad de su habla es inferior, por lo tanto Sam tiene bradilalia, el habla es inteligible pero se observa una alteración en la prosodia, específicamente en la entonación y duración de las palabras. No se observan procesos fonológicos de simplificación de ningún tipo. Repite lo que otros dicen y verbaliza sus acciones.
Nivel Pragmático: Sam tiene intención comunicativa alterada, por eso su diagnóstico incluye rasgos autistas, en algunas ocasiones no respeta turnos, el contacto ocular es extraño como ausente, los aspectos gestuales y corporales se encuentran afectados, Sam no apoya su discurso verbal con su lenguaje no verbal, hay contracciones musculares en sus movimientos cuando se expresa, presencia de movimientos similares a los esteriotipados. Además hay un déficit en la atingencia de sus intervenciones, pues todo lo relaciona con los beatles, Sam es hiperespecializado en el tema.
El protagonista tiene teoría de la mente muy poco desarrollada a lo más tendría teoría de primer orden, pero muy pobre, pues sólo se da cuenta de lo superficial y no de lo profundo, no alcanza a captar las sutilezas. A pesar de tener un coeficiente intelectual de un niño de siete años, su inteligencia emocional supera con creces el coeficiente emocional de las personas que ponen en duda su capacidad para desempeñar bien el rol de padre.
Se relaciona con otros hombres de su edad con distintos tipos de trastorno, establece lazos afectivos y desempeña un trabajo simple basado en rutinas que le permite mantener su hogar.