Por fin el cine español produce una película de terror lo suficientemente buena para estar a la altura de las producciones
de países tan afamados como Estados Unidos. Y es que el Orfanato no es sólo una gran película de miedo y misterio producida por el veterano Guillermo del Toro. Es una gran historia cargada de sentimientos tan universales como el amor, la familia o el deseo de ayudar a los demás. Es una historia que te mantiene en vilo hasta el final y cuando ha terminado tienes la impresión de haber visto una bonita historia tierna y dulce, más que una película que no te deja dormir por la noche.
Belén Rueda es la actriz que hace de El Orfanato, lo que es. Una historia muy bien conducida hasta un final inesperado y en parte deseado. Una historia de miedos y fantasmas ocultos, de la niñez olvidada y del hilo conductor que mantiene unido el pasado, el presente y el futuro de la vida.