En este film dirigido por el
actor Bill Paxton se puede apreciar una
gran reconstrucción de época y un
gusto privilegiado por la narrativa clásica
cinematográfica. La historia relata los deseos de un niño de clase baja en los
Estados Unidos en la década de 1910 por ingresar a un deporte elitista como el
golf.Francis Quimet es un chico sin
recursos que vive frente al campo de golf más importante del país en el que se
disputa el
torneo más representativo del continente que junto con el de Inglaterra
son los dos de reconocimiento mundial. Francis entrena las técnicas de los diferentes golpes con recursos
muy limitados mientras alterna con sus estudios escolares y el trabajo con su
padre. Mientras, en Europa un golfista llamado Harry Vardon surgido de la clase
obrera se consagra por primera vez campeón de esa disciplina. Los años van
pasando y el pequeño Quimmet se transforma en un joven que se gana la vida como
caddy empleado por el club de golf del que es vecino pero sufre dos grandes
frustraciones: primero la de no poder ayudar a
sus padres económicamente porque su salario es muy bajo y segundo la de no
poder jugar en el campo debido a su falta de linaje aristocrático. Cierto día
un anciano miembro de la comisión directiva del club ve en Francis cualidades
interesantes para triunfar en el plano del golf y lo propone como candidato a
representar a la institución en un torneo amateur. Aunque el repudio de los
otros veteranos es unánime consigue inscribir a la joven promesa en el
certamen. Emocionado, Quimmet conoce a una mujer proveniente de la aristocracia
de la que se enamora perdidamente pero no puede manifestar sus emociones debido
a la
diferencia de status que los separa. Además esta chica es la hermana de uno
de los mejores golfistas amateurs de la ciudad y principal rival de Francis en
esta contienda.El torneo comienza y las
expectativas están puestas en estos dos muchachos que compiten por un lugar de
acceso entre los profesionales sin embargo ante un final parejo nuestro
protagonista sucumbe por un solo golpe de diferencia y decide por orden
familiar retirarse prematuramente de la actividad para dedicarse a un trabajo
más rentable que ayude a su humilde familia.Cuando los sueños de Francis
parecen haberse esfumado con el tiempo, la federación de golf estadounidense
decide organizar el torneo más espectacular de todos los tiempos en el que se
invitará a los mejores golfistas del mundo entre los que se encuentran el
inglés Vardon y el campeón local. Allí es donde aparece nuevamente el anciano
mentor de nuestro héroe para ofrecerle la única plaza de amateur que otorga el
campeonato advirtiéndole que no puede percibir ganancia económica alguna en el
caso de que esto ocurra. Sorprendido por la iniciativa Quimmet decide aceptar
la beca y competir con aquellos que fueron sus ídolos de la infancia. El film
se toma casi la mitad de su metraje para ofrecernos hermosas tomas de
competencia en las que los duelos son más que parejos y donde aparece la figura
emergente del pequeño Francis. Con una expectativa tal que hasta el mismo
presidente de los Estados Unidos se hace espectador del evento, se llega a una
final que nadie tenía en los planes entre Francis Quimmet y Harry Vardon. Los
dos héroes de la clase obrera no sólo disputan por primera vez algo más que el
recambio generacional sino también el placer de haber desplazado a la clase
dominante. Finalmente Quimmet derrota a su héroe con un solo golpe de
diferencia y es coronado ante los fanáticos que lo llevan en alza al tiempo que
le arrojan dinero. Pero esa no es la única
victoria del muchacho ya que también consigue la aprobación de su padre y el
amor de su prometida.Esta producción de Walt Disney se
aferra a los clásicos valores morales del sueño americano y a la iniciación
heroica de un niño que ante la desventaja debe transformarse en adulto para
poder triunfar. En el plano temático están presentes la lucha de clases y la
afirmación de la novedad norteamericana por sobre la tradición europea. Un film altamente recomendable para aquellos que disfruten de las emociones que provocan las proezas heróicas.