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Síntesis y críticas breves

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free cinema, new american cinema, cine militante: nuevas alternativas contra la industria

por : charrito     

Autor : jean foucalfout
FREE CINEMA, NEW
AMERICAN CINEMA, CINE MILITANTE:
NUEVAS
ALTERNATIVAS CONTRA LA INDUSTRIA
Tres regiones
del
mundo, tres tipos de cultura, tres tipos de cine. El desarrollo de este arte en
los últimos años ha  venido dándose en
forma diferente, dependiendo de varios factores internos de cada una de estas
tres regiones.
En cada uno de los
manifiestos que fueron la antesala a revoluciones en los diferentes tipos de
cine, y sobretodo contra las diferentes industrias cinematográficas, se
experimentaron diversas visiones que fundamentaron la causa por la cual se
levantaban contra las estructuras en ese entonces existentes en el cine.
En el caso de
Europa la revolución tuvo sus primeros impulsos en Inglaterra, donde un estilo
de cine desgastado, que desatinaba con la realidad social del país, un cine
Burgués basado en snobismos desgastados que solo cubren cierto tipo de
espectadores y que esta basado en estereotipos, situaciones y elementos típicos
de la clase burguesa de Inglaterra.
En Norteamérica,
posteriormente un grupo de teóricos desarrollaron el New American Cinema Group, en parte inspirados por la constitución
de este primer manifiesto inglés y que atacaba en palabras de ellos mismos la
falsedad de sus temas y la falta de sensibilidad y estilo.
Hollywood, que
pasaba por su mejor momento en ese entonces representaba la hegemonía en lo
referente al séptimo arte; y todo esto gracias a que había podido establecerse
como industria, o sea con fines lucrativos y comerciales; el New American
Cinema rescata el verdadero valor del cine como un arte al que le es asesinado
su alma gracias a los fines industriales que pasan por encima de las necesidades
estéticas todo por dinero.
En el caso
latinoamericano las razones son diferentes; todo obedece a una situación de
contexto histórico y político; las revoluciones, los levantamientos, las
dictaduras, y todo lo que esto genera hicieron del cine latinoamericano una
herramienta de difusión ideológica (en el caso de Cuba); o una expresión que
respalda los derechos democráticos del pueblo frente a las dictaduras y el
imperialismo (en otros países). En este caso las películas se hacen con el fin
de combatir directa y explícitamente el sistema; de ahí su apelativo de Cine Militante.
A partir de estas
definiciones de estos tres estilos revolucionarios en el cine, podemos entonces
concluir que todos ellos están relacionados a nivel teórico por hacer una
propuesta en contra de lo tradicional, lo hegemónico o lo dominante, para así
lograr un grado de compatibilidad mayor tanto con los espectadores como con el
mismo arte; las condiciones políticas, económicas, sociales y culturales
estaban relacionadas en ese entonces en las tres plazas: mientras que Europa
apenas se recuperaba de una devastadora guerra que destrozó su economía,
derrocó varios modelos políticos y económicos, y dejó grandes secuelas
psicológicas en su población; Estados Unidos se reafirmaba en el mundo como el
país más poderoso del planeta a costa de unos cuantos insignificantes enemigos;
Hollywood estaba en su época dorada y a Estados Unidos le nacía un nuevo reto
que lo mantendría en la zozobra y el miedo durante los próximos 40 años: La
guerra fría.
La guerra fría
expulsó de sus países de origen a muchos científicos y artistas que inmigraron
a Estados Unidos.
Esta guerra fría
mantenía al mundo con un pánico generado por la incertidumbre de una guerra
nuclear entre dos gigantes; uno que apadrinaba a Latinoamérica, la manejaba
según su antojo y por beneficios propios, y otro que con la excusa de liberarla
del imperialismo yanqui, buscaba asegurar su poderío en el hemisferio
occidental. Latinoamérica se volvió entonces el campo de batalla de la Unión Soviética
y los Estados Unidos; esto trajo a toda la región desempleo, diferencias
ideológicas, guerras, y por lo tanto muchas muertes injustas y todo lo que esto
acarrea.
Posteriormente
vino una era de dictaduras militares sobretodo en el cono sur, y la intervención
de ejércitos de liberación que fueron tomados como guerrillas por los gobiernos
de cada país y por los norteamericanos, que los combatieron indirectamente
proveyendo de armas e inteligencia militar a grupos paramilitares.
Económicamente, la
pobreza era evidente en Latinoamérica, donde las grandes multinacionales
colocaban plantas ensambladoras de sus productos, pagando salarios inferiores a
los debidos y esclavizando a sus trabajadores.
En definitiva los
tres movimientos se relacionan por su interés de querer reflejar a través del
cine una realidad más transparente, más artística, que rompa con el concepto de
“industria cinematográfica” en el caso del New American Cinema, que acaba con
el concepto de que el productor es el que manda y el director es solo una
herramienta compositiva de la película; películas con realidades mundanas y
superficiales que representan situaciones de sentimientos cursis e irreales. El
Free Cinema por su lado quiere desprenderse también del concepto de cine que
tienen los pocos realizadores ingleses, un concepto acabado y clasista, que
está enmarcado en el mundo de la burguesía británica dejando de lado el
proletariado y sus situaciones. El neorrealismo italiano por ejemplo, es una
clara imagen de los nuevos intereses del cine; en una Italia azotada por la
segunda guerra mundial, una Italia en construcción, le llega un segundo aliento
a su cine, con realizadores como Vittorio de Sicca y sus películas El Lustrabotas (1946) o El Ladrón de Bicicletas (1948); y en
general los movimientos post-guerra de Europa como la Nouvelle Vague Français
(Truffaut, Godard, Vadim).
De este lado de
realidad está el cine latinoamericano, “…un
cine que propone una ruptura con los discursos hegemónicos dominantes; cine
lúcido critico, realista, popular, antiimperialista y revolucionario que rompe
con las actitudes neocolonialistas y las prácticas monopólicas de las compañías
norteamericanas.”<1>,
un cine sin una fórmula estética clara –flexible- para adaptarse a las
diferentes situaciones sociales.
El cine
latinoamericano es denominado por muchos estudiosos como Tercer Cine que busca articular un conjunto  de aspiraciones distintas a partir de la
materia prima proveída por la cultura, las tradiciones, las formas artísticas,
etc.
Publicado el: julio 31, 2007

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