Es una película particular donde se crea un clima
denso y opresivo en base a la indiferencia y la apatía. La misma
narra,
mediante un extenso flashback, el drama de sostener un engaño toda la vida, de
vivir de las apariencias, de no mostrar lo que se es, y también del sentimiento
de no pertenencia que lo anterior genera. Mantener esta fachada es una carga
demasiado pesada para Tyvian, el personaje principal, y es ese peso el que le hace
buscar un igual donde poder desnudar sus flaquezas, encontrando a la gélida Eva
para ese sinceramiento. Ese liberarse no solo se ve explícitamente, sino que
también en forma simbólica, en la reiteración, quizás hasta exagerada, de las
tomas de los personajes quitándose los zapatos.