Una compleja ensalada de temas se mezclan en la trama de la
película: una historia de adolescentes, una compleja teoría
de viajes en el
tiempo, un explorar en la soledad,
incomunicación y aislamiento de los
individuos, y una crítica a la
artificialidad, el consumismo y la xenofobia de
nuestra sociedad. Es un buen intento del director por mezclar todo ese
contenido, aunque claramente el proyecto excedió sus capacidades, de todas
formas, es interesante la analogía que se hace con la lucidez de Donnie ante la
estupidez del mundo, y su posibilidad de ver el futuro, se le da a este
personaje la capacidad de, paralelamente, trascender la artificialidad que lo
rodea, y al tiempo, atravesar las apariencias, y el ahora, siendo esa misma
particularidad la que lo aleja de sus pares.