Se trata de una de las mejores películas del cine nacional, injustamente olvidada.
Merece la pena nombrar entre sus
particularidades, que su director no es mas ni menos que el hermano de Mirta Legrand.
Para esta film, rodado en 1975, convocó como actores a 3 directores de larga experiencia y fama reconocida, Arturo Garcia Buhr, Narciso Ibañez Menta y Mario Soffici. Completan el escueto elenco Barbara Mujica, y Mecha Ortiz.
La saga se desarrolla en una isla del delta, en la que los ancianos, intentan evitar el desalojo, que también terminaría sin dudas, con su larga amistad, unico tesoro que a esa altura de sus vidas logran exhibir.
Todo en la película es mágico y misterioso, los paisajes, los tonos, las conversaciones, las personalidades. Estos 3 antihéroes, se presentan alternativamente como altruistas de sus
ideales, o como inescrupulosos asesinos...no hay terminos medios aquí.
El centro de atención de la trama, es la preservacion de los ideales, y la libertad. La conjura que trata de acabar con ellos, y los dudosos medios de preservación que los mismo exhiben.
Es curioso observar que si bien la película tiene ya 30 años, no hay a la fecha ninguno de sus interpretes vivos, por lo que volver a observarla y a elogiarla, es ahora al mismo tiempo, un sentido homenaje a todos ellos.
Podemos encuadrarla dentro de una trama policial, pero no es menos cierto que el tratamiento de los perfiles sicológicos es altamente interesante y destacable. La música, ya forma parte de la historia de nuestro cine, y no es extraño volverla a escuchar en muchas producciones televisivas.
Sin dudas una obra que
merece verse.