La cuestión del celibato vuelve a saltar a las rotativas de los periódicos que se hacen eco, una vez más, de una noticia
sobre la imposible
continencia de algunos sacerdotes.
Esta vez ha ocurrido en Italia, en un programa de televisión donde se desvelaba abiertamente la doble vida de algunos sacerdotes, en este caso homosexuales. Pero días atrás, era cuestión de un sacerdote que compatibilizaba su ministerio con una mujer con la que había tenido un hijo.
el sentido del
sacerdocio o de la Vida Religiosa no estriba en el grado de continencia, o de compromiso por el celibato, sino en otros elementos que tienen entidad en sí mismos, más allá de la genitalidad.
Verlo, exclusivamente desde esta perspectiva, es un reduccionismo simplista y erróneo. El sacerdocio y la Vida Religiosa están, gracias a Dios, por encima del sexo.