El segundo poemario de que se compone el libro se titula Posibilidades del placer, está compuesto de poemas más pequeños que los elaborados en Entre el amor y la historia, y son por tanto más sintéticos y reflexivos. Su poesía continúa en la línea de reflexión acerca del amor de una pareja, de la cotidianeidad y del acercamiento a la palabra. Al mismo tiempo es una reflexión acerca de la búsqueda del placer o de que el placer también se encuentra en su búsqueda. Encontramos que este libro logra "engañar" al lector haciéndole creer que no está leyendo literatura, sino las ideas y pensamientos de un autor acerca de los temas que aborda en sus libros.
A lo largo de este segundo poemario también existe una fluidez constante en el discurso poético, lo que permite que no exista el corte innecesario. Por ejemplo:
ese morir
nacer
y viceversa
Y todo en algo menos que un instante.
***
Y sin embargo sigo
ejercito
disfruto ese placer de imaginarte
El tercer poemario Tanteos continúa con el tema del espacio amatorio que tiene una pareja y es también una reflexión acerca del tiempo. Así nos dice "la espera transforma en cazador al hombre", puesto que la espera permite un tiempo para la reflexión. En este poemario están presentes el Amador y el Buscador, que son dos "personajes", -si se puede decir así- síntesis de la búsqueda del amor y del conocimiento.
Quizás uno de los poemas más logrados del libro sea (Escrito para y con América quien decidió no compartir nuestro estado geométrico y optó por construir el suyo para luego habitar otro espacio donde a las 6 pm.. exactamente conversa con los ángeles sobre historias terrenas), porque en él se produce una ruptura total de la lógica, del tiempo y del espacio.
De esta manera se cumple en Un tiempo para decir, aquello que se dice que la poesía nació como derivación de la filosofía, o mejor de la sabiduría.
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