Escrita en 1938 "La formación del espíritu científico" es una obra de viva actualidad dada la peculiar manera
de acometer el desarrollo del
conocimiento científico desde los conceptos de "obstáculo" y "ruptura epistemológica", que ilustran ostensiblemente el problema del conocimiento en la dinámica misma de su constitución, esto es , en las diferentes ciencias particulares que Bachelard acomete.
El autor no sólo enfrenta de
manera directa el conocimiento científico contemporáneo, merced a su propia formación científica, sino que además reta a los propios filósofos y epistemólogos a ubicarse en el terreno de una epistemología histórica y materialista en donde las viejas categorías de análisis, tan caras a los filósofos, ya han perdido su eficacia y su pertinencia.
Igualmente, Bachelard señala los grandes errores y prejuicios que los profesores ayudan a alimentar en el estudiante y que se convierten en verdaderos "obstáculos pedagógicos" que habría que psicoanalizar para su eventual eliminación.