Este
documento explica que quizás lo que mejor
define y distingue a la ciencia ficción como género es su interés por
el
diálogo entre la moralidad humana y la tecnología, proyectadas en el futuro de
la
humanidad. El autor pone de manifiesto las críticas de Huxley, no tanto a la
genética sino a los miedos humanos a la infelicidad y el temor de no poder
experimentar el placer perfecto en todo momento. Por su parte marca que Vonnegut
no satiriza tanto la tecnología de la guerra moderna sino más bien las
instituciones que los seres humanos han desarrollado alrededor de la nueva
tecnología, como el complejo industrial militar. El
documento señala que
Solaris contiene elementos de ciencia ficción porque proyecta el uso de la tecnología actual a un futuro probable, y la
posibilidad de que se libre una lucha con implicancias morales para la
humanidad.