ANATOMIA DE LO
MONSTRUOSO.En un mundo en donde todos los habitantes son lobisones, o vampiros, el humano podría ser el monstruo
por extraño e infrecuente.Por: Pablo Nicoli Segura.¿QUÉ ES LO
MONSTRUOSO? Por monstruoso podemos definir –por su aspecto-, todo aquello que por su rareza, es ajeno a lo estético o bello. Se entiende que esta monstruosidad la mayor parte de veces tiene que ver con la deformidad –tres ojos, una sola pierna, dientes grotescos, carne putrefacta- que la aleja del modelo de perfección humana, o por sus actos (una planta que come gente no necesariamente será antiestética, pero nos proveerá de lo monstruoso). Además se considera monstruosa a una entidad descomunal (un calamar gigante), aunque no siempre (un monstruo pequeño, solo será deforme o feo). Así mismo una persona que sobresale en una acción -actividad, labor, función, arte etc.- puede ser considerado un monstruo, como por ejemplo: Édison, como monstruo de la invención (monstruo del automovilismo, de la computación, en otros casos).Lo monstruoso a su vez puede ser natural (dinosaurios) o
sobrenatural (demonios). Puede causarnos miedo, infundirnos terror; pero también risa (Los criters) u básicamente asombro (anaconda).No obstante en el lenguaje de un niño, el monstruo se advierte no sólo en aquello deforme que provoca miedo, sino en todo aquello que por su contexto sobrenatural y desconocido debe ser rechazado y evadido (el fantasma de una persona humana, inclusive bella, pero muerta).En el inconsciente colectivo el monstruo está relacionado con aquello que puede causarnos serio daño o inclusive la muerte. Una persona podría ser considerada un monstruo si sus actos atentan contra la vida y las normas comúnmente aceptadas como normales dentro de una sociedad; un homicida que descuartiza o se come a sus víctimas es considerado un monstruo, no por su apariencia, sino por sus actos.Lo monstruoso también radica en la cantidad. En un mundo en donde todos los habitantes son lobisones, o vampiros, el humano podría ser el monstruo por extraño e infrecuente. Así mismo lo monstruoso también podría estar condicionado por el tiempo y la costumbre. Un monstruo, quizás deforme, que ha sido visto, frecuentado y hasta analizado cientos de veces puede perder paulatinamente su condición de monstruoso para quien se acostumbra a su presencia o a sus actos.