Haciendo un alto en mis cotidianas ocupaciones, volvì a hojear este libro que desde ya hace varios años leo y releo cada
vez estoy en algùn aprieto. Como practicante de la metafìsica desde hace tiempo, la experiencia en este camino iniciàtico personal me ha enseñado a confiar en los Grandes Maestros y Seres Còsmicos que guìan y vigilan nuestra evoluciòn planetaria, màs que en cualquier consejo humano por màs buena voluntad que la persona en cuestiòn tenga. Por experiencia propia, sè con la certeza que da la pràctica de una habilidad que sòlo los seres superiores que custodian y protegen nuestra evoluciòn pueden darnos respuestas certeras y libres de error, ya que ellos son emanaciones de la luz divina y como dice cierto dicho "la luz de Dios no falla jamàs en producir perfeccciòn". Ellos son
mejores que el màs prestigioso de los psicòlogos, sin desmerecer por supuesto la labor de los buenos psicòlogos que sin duda los hay. Pero a la hora de saber por ejemplo lo que le pasa a nuestra mascota, lo que pasa con nuestra vida de pareja, connuestra vida familiar, etc., nada mejor que sentarse en un lugar tranquilo de casa, buscar el decreto del Amado
Maestro Victory, recitarlo por lo menos 3 veces, y luego quedarse contemplando la llama que se expande desde el tercer ojo de este maestro por lo menos por una hora: allì se nos aparecerà reflejada la causa del problema que estemos afrontando, con claridad como en un espejo de aguas cristalinas. Si aumentamos el tiempo de concentraciòn los resultados seràn aùn mejores. La pròxima vez escribirè por completo el decreto en cuestiòn. Recomiendo ademàs, a medida que la informaciòn nos sea descargada, la utilizaciòn de un pèndulo para confirmar la veracidad ò no de lo que estemos recibiendo. Hasta la pròxima, y que la luz de nuestra bien amada presencia YO SOY en todo y entodos, nos ilumine.