• Registro
  • ‎¿Qué es Shvoong?‎
  • Iniciar sesión
    Iniciar sesión
    Recordar mi nombre de usuario ¿Olvidó su contraseña?

Síntesis y críticas breves

.

Shvoong Principal>Arte Y Humanidades>Nostalgias e ilusiones

.

Nostalgias e ilusiones

por : Puli    

Autor : Maria Paula Cipolletta
Soulcross era una pequeña aldea, de gente muy trabajadora, cordial, y por sobre todo, muy religiosa. Rendían grandes
cultos a sus dioses periódicamente. Pero no por ello descuidaban sus labores. Todo, absolutamente todo estaba muy bien organizado, desde la distribución del alimento hasta la educación del más pequeño de los habitantes. Los dioses estaban particularmente orgullosos de este pueblo. Y en una de sus reuniones, decidieron otorgarle un presente. Algo distintivo y especial, en premio a su gran fe. Todos los dioses comenzaron a proponer algo: el dios del fuego quería regalarle una gran hoguera, que los cobijara eternamente del frío que azotaba a esa región en todo momento del año. Pero la idea no tuvo mucho consenso. Etson, el dios del líquido, tenía intensiones de ofrecerles una corriente subterránea, que en vez de agua, contuviera alguna bebida exquisita. Sin embargo, los dioses creyeron que ésa no era una idea demasiado útil. Finalmente, el dios del alma tuvo una propuesta que gustó a todos sus pares: un tercer ojo, con el que podrían ver su pasado y proyectar su futuro. Y así fue. Los dioses llamaron a Renato, uno de los aldeanos más ilustres, y le explicaron que en premio al esfuerzo y la fe, a todos los habitantes de Soulcross les sería dado un tercer ojo. Este joven se encargó de reunir al pueblo, les explicó la resolución de los dioses, y en una ceremonia muy emotiva, en el monte Mengao, se concretó la entrega del nuevo órgano humano. Todos los habitantes estaban muy felices, porque podían ver su pasado con exactitud, para no repetir los errores nuevamente en el presente. Y a su vez, podían proyectar miles de sueños e ilusiones para su futuro y verlas materializadas. Era algo mágico y maravilloso. Les permitía recordar y soñar. Los dioses también estaban muy contentos de que su regalo les hubiera gustado. Y pensaban que ahora, la gente de Soulcross, sería aún más trabajadora, fiel, amable, servicial y creyente. Pero no todo ocurrió como ellos esperaban. Los niños se pasaban horas soñando lo que harían cuando fueran grandes, y descuidaban todas las tareas de aprendizaje. A su vez, los maestros, que eran los más ancianos del lugar, tampoco podían concentrarse demasiado en su labor, ya que preferían pasar su tiempo recordando los buenos momentos vividos en su juventud. Todos, sea cual fuere la edad, comenzaron a dividir su tiempo entre rememorar épocas pasadas y proyectar sueños futuros. Habían descuidado por completo sus actividades, hasta aquellas relacionadas con el culto religioso. Al observar esta situación, los dioses notaron que su idea no había sido buena, y por el bien del pueblo, debían tomar una medida urgente. Nuevamente, por medio de Renato, convocaron a todos los habitantes en el monte Mengao. Allí una voz clara y fuerte, que no provenía de ningún lado y de todos a la vez, comenzó a hablar: “Queridos hijos: todos los dioses habíamos decidido concederles un obsequio, como recompensa a su empeño en el trabajo y las buenas relaciones entre ustedes, y también por la profunda fe con que nos veneran. Es por eso que les dimos el tercer ojo. Lo hicimos pensando que les sería muy provechoso. Pero desafortunadamente vemos que no es así. Cuando ustedes pasaban horas viendo tiempos del pasado, tuvieron un sentimiento llamado ‘nostalgia’. Es algo bastante particular, y ustedes lo habrán notado. Cuando veían sus sueños hechos realidad en el futuro, tenían ‘ilusiones’, que son sentimientos muy difíciles de describir, hasta para nosotros. Son como chispitas en el corazón, estrellas en la noche oscura que iluminan el camino. Ni la nostalgia ni las ilusiones son malas, todo lo contrario. Son muy importantes y reconfortantes. Estamos orgullosos de ustedes, ya que tuvieron la suficiente sensibilidad en su alma como para albergarlos y dejarlos crecer.
Pero nada en exceso es bueno (salvo el amor, por supuesto). Y ustedes cometieron el grave error de abusar de sus recuerdos y sus sueños. Y se olvidaron del presente, el único tiempo real que poseen. Olvidaron hacer de ustedes mismos, en el preciso instante en que se encontraban, una persona digna de su pasado, y capaz de llevar a cabo ese futuro soñado. Es por eso que decidimos sacarles el tercer ojo. Pedimos disculpas por nuestra falla. Y también acordamos dejarles en su corazón a la nostalgia y a las ilusiones. Además les advertimos del buen uso que de ellos deben hacer. En caso contrario, al desperdiciar su presente, perderán las oportunidades de construir un futuro en el que sus ilusiones se concreten y sólo les restará vivir aferrados a su pasado”.
Publicado el: diciembre 19, 2006
Puntúe esta sinopsis : 1 2 3 4 5

Bookmark & share this post

.