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Shvoong Principal>Arte Y Humanidades>Reseña de Crítica de la economía política

Crítica de la economía política

Reseña del Artículo   por:JulioNarval     Autor : Karl Marx
ª
 
En su Crítica de la Economía Política, Marx, se dedica, pacientemente, a dar por tierra con las conceptualizaciones ingenuas de los economistas clásicos y contemporáneos suyo. Toda producción es producción social e históricamente determinada. Acuñará el calificativo de robinsonadas para referirse a aquellos, como Smith y Ricardo, que, en contraposición, consideran al individuo produciendo aisladamente. Para producir hace falta cuanto menos: instrumentos de producción, aunque sólo sea una mano, y trabajo acumulado, aunque sólo se trate de una habilidad con dicha mano. En cuanto a sus determinantes históricos, sostiene, que podemos enunciar las leyes generales de todo estadio de producción pero a costa de perder sus particularidades sujetas al desenvolvimiento histórico, a la época concreta en que se desarrolla: toda forma de producción engendra sus propias relaciones jurídicas, sus formas de gobierno. Se ocupará, luego, de explicar las relaciones entre producción, distribución, intercambio y consumo, y dirá que son componentes de un todo, momentos dentro de un proceso que se diferencias al interior de una unidad. Cada uno de ellos, al realizarse se crea y crea al otro; cada uno es fin en sí mismo, en tanto se realiza, y medio para el otro elemento. Así la realización entre consumo y producción: en ella se realiza un movimiento doble: el consumo es a la vez consumo productivo y producción consumidora; el fin de la producción es también –y lógicamente- su causa, su razón de ser. En el Método de la Economía Política, Marx reconoce dos caminos que conducen el análisis; el uno, se extiende de la representación, de lo concreto a una determinación abstracta; el otro, asciende de la abstracción a la reproducción de lo concreto. Este último es para Marx el método correcto. Lo concreto, aquello que lo economistas del siglo XVII tomaban como punto de partida para el análisis, es una síntesis de múltiples relaciones y, por tanto, unidad de lo diverso. En el pensamiento, lo concreto aparece como síntesis, como resultado y no como causa o punto de partida. Lo concreto debe colocarse al final y no al principio; es efecto y no causa. En el método aconsejado por Marx, el pensamiento se apropia de lo concreto como un concreto pensado, pero en absoluto es el proceso de génesis de lo concreto en sí. En el capítulo “El fetichismo de la mercancía y su secreto” de El Capital, Marx nos recuerda los efectos que por añadidura trae la producción como producción socialmente determinada.
Se referirá al carácter místico –fetichismo- de la mercancía. Los objetos producidos no recubren ningún misterio en cuanto a su valor de uso, es decir, en tanto son útiles al hombre y se sustraen a la circulación por medio del consumo. ¿Y cómo deviene mercancía el tal producto? En tanto la relación social de los productores se traslada a los objetos producidos por ellos. Entonces, el producto, ahora mercancía, trasciende su vulgar materialidad y un halo de misterio y unos resabios de liturgia nos lo devuelven como un objeto físicamente metafísico. Si los productos, mercancías, no adquieren esta peculiaridad fantasmagórica en tanto son útiles, es decir, en relación a su valor de uso, entonces deberemos hallar otra relación que les confiera sus propiedades místicas. Los trabajos privados, son eslabones del trabajo colectivo. En el intercambio de los productos, al entrar los productores en contacto unos con otros, resaltará el carácter social de los trabajos privados, y éstos aparecerán a aquéllos –apunta Marx-: “no como relaciones directamente sociales de las personas en sus trabajos, sino como relaciones materiales entre personas y relaciones sociales entre cosas”. Este desdoblamiento del producto en valor de uso y valor de cambio le confieren las mencionadas propiedades de mercancía. Pero para ser intercambiadas las mercancías necesitan hallar entre ellas sus respectivas equivalencias. Al equiparar sus productos en el intercambio, como valores, los hombres equiparansus trabajos en su modalidad de fuerza de trabajo, de desgaste. Así las mercancías adquieren su magnitud de valor; es decir, toda vez que en el cambio de mercancías los hombres ponen en relación el tiempo de trabajo necesario para la producción. Luego, la preocupación del hombre por fijar el precio de las mercancías lo llevó a expresar su valor en dinero, el cual, en vez de revelar el carácter social de los trabajos privados, lo encubre. El dinero constituye el más acabado traslapamiento de cuanto carácter social hay en los trabajos privados.
Publicado el: 18 diciembre, 2006   
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  1. Responde   Pregunta  :    como se desplega la forma simple del valor en las formas desarrolladas, general y dinero de la mercancia Ve todo
  1. Responde   Pregunta  :    critica de la economia politica segun marx Ve todo
  1. Responde   Pregunta  :    cual es en concreto el programade esta critica y que idea posee de los que es la critica? Ve todo
  1. Responde   Pregunta  :    cual es en concreto el programade esta critica y que idea posee de los que es la critica? Ve todo
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