.
Siempre han existido antagonismos entre quienes desean ser libres y quienes se oponen a tan excelente deseo
porque ellos tienen sus privilegios para defender, entre éstos, el de utilizar para sus fines a los oprimidos. Dicho de manera diferente: la lucha de los humanos, contrario a lo que podría pensarse desde una óptica altruista, no ha sido por la libertad sino por el poder, sea éste económico, religioso o político, para no seguir con las enumeraciones y clasificaciones, pero en éstos se compendian todas sus clases. Si se hace una mirada retrospectiva se advierte que con la invención de la propiedad privada y el desarrollo de las técnicas agrícolas la libertad encontró las barreras y límites que los propietarios impusieron a los desposeídos. No de otra manera se puede comprender el auge del esclavismo donde se evidencia la prelación de la categoría económica sobre el derecho humano.
Al fragmentarse las estructuras de los imperios levantados sobre relaciones entre amos y esclavos, la humanidad se vio impelida hacia un nuevo orden impuesto por caballeros y religiosos, que en nombre de Dios y a golpes de espada, enseñaron a siervos y parroquianos las crueldades del despotismo.
Con el advenimiento de los tiempos modernos se creyó que la razón serviría de base a la certidumbre en el pensamiento, cuya raíz era la duda, y la autonomía de los ciudadanos, pregonada por los mismos que hicieron de la libertad conquistada la causa del terror, fue cercenada por las guillotinas.
Durante el siglo XX las guerras pusieron sobre la mesa los enfrentamientos entre las libertades individuales y los engranajes frágiles y corruptos de las democracias y fascismos. Pero una vez más el poder, defendido con cañones y bombas atómicas, se impuso sobre la libertad; las cosas impusieron su voluntad sobre los humanos; el capital acumulado resaltó la miseria de hombres y naciones que aún creen en la libertad, pero que en realidad tienen que sufrir en silencio las humillaciones y vapuleos de quienes ostentan el poder.
Publicado el: octubre 03, 2006
Más sobre Arte y humanidades
Más resúmenes de Efraguza
More