Febrero 8, 11:36 pm, Cooperación. Puede ser que fuera éso. Quizás, a pesar de las incontables horas de investigación e insomnio por las que había pasado, era así de
simple. "Cooperación", "Cooperación". Me repetí a mí
mismo la palabra varias veces, cada vez volviéndome más seguro de mí mismo. Por un año, me había mantenido aquí, en esta
misma habitación, negándome a mí mismo hasta el más simple placer de la
vida, concentrándome solamente en este único problema: la
Respuesta a la Vida. La respuesta a la Vida. La respuesta al constante afán que el hombre encara cada día. Con cada rotación del Sol, la gran lucha entre el bien y el
mal se renueva a sí misma, retorciéndose y dando vueltas, menguando y fluyendo, cambiando su apariencia con cada día que pasa y envenenando los corazones del hombre. Pero hay una respuesta. Una muy simple. Quizás el bien y el mal no luchan entre sí. Quizás no hay una pugna inmortal y divina entre ángeles y demonios. Puede ser que el bien y el mal simplemente sean. Como la tierra y el cielo; dos elementos completamente diferentes que simplemente son. Y si éso es verdad entonces la clave de la vida es innegablemente clara: Uno debe hacer que las fuerzas del bien y del mal cooperen. ¿Pero cómo? ¿Quién sabe como tantos filósofos y científicos han llegado a la misma conclusión y nunca se han dado cuenta cómo? Por supuesto, las únicas personas que pueden responder esta pregunta son aquellas que lo han visto suceder. Y las únicas personas que han llegado a ser testigos de esta forma de trascendencia espiritual están
muertos. Por lo tanto, la única forma de comprender la respuesta a esta pregunta es hablar con los muertos. Por supuesto, que tratar de resucitar un cadáver humano es blasfemo y ridículo, por lo que tengo una mejor solución: Por medio de la estimulación a través del uso de corrientes eléctricas de los cerebros de aquellos muertos cuidadosamente seleccionados con quienes desee comunicarme, yo pueda leer sus memorias y pensamientos y quizás incluso hablar con ellos de alguna forma. La noche es joven aún; dispongo de mucho tiempo para encontrar un cerebro, y muchos lugares para buscar. Continuará...
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