El estrés mental es parte de la vertiginosa vida de hoy. No puede ser erradicado por completo, pero podemos reducirlo siguiendo
algunos procedimientos como los que se describen a continuación:
Para reducir el estrés que genera la presión del tiempo, es bueno establecer prioridades. Hay cosas que necesitamos hacer y otras que sería bueno hacer. Aunque no siempre sea fácil, tenemos que aprender a sacar cosas de la lista de "obligaciones" y ubicarlas en la lista de "sería bueno hacer".
Respirar correctamente puede ayudarnos a salir de la ansiedad rápidamente: se recomienda innhalar lentamente por la nariz, expandiendo primero el abdómen y luego la caja toráxica, y exhalar nuevamente por la nariz, pero aún más lento que cuando innhalamos. Si hacemos esto durante apenas un minuto cada vez que nos sentimos tensionados, en unos pocos meses comenzamos a respirar lenta y profundamente cuando nos encontramos en situaciones de tensión en forma automática.
Te sentís irritado al terminar el día? O cansado desde el momento en que dejás de la cama? Cometés más errores que los habituales? Si es así, es hora de un tiempo fuera: Tomar unas vacaciones, incluso si son sólo por un fin de semana, pero no esperes hasta estar sobrecargado de estrés para hacerlo. Eso sólo va a contaminar la experiencia.
También es imprescindible limitar nuestro deseo y acortar nuestra lista de necesidades. Estas son las mayores causas de la ansiedad y el estrés
mental.
Otra herramienta muy útil es tomar
siestas. Las siestas están subestimadas como amortiguadoras de estrés en nuestra cultura orientada al trabajo: La Universidad de Medicina de Atenas (University of Athens Medical School) descubrió que las personas que dormían al menos 30 minutos al día, obtenían un 30% menos de riesgo de ataques al corazón que los que no lo hacían. Aquí va como sacar un buen provecho de la siesta: Limitar la siesta de 60 a 90 minutos. No duermir siesta en la mañana o muy cerca de la noche. La hora ideal para la siesta es de 2 a 3 p.m., si te levantaste a las 6 o 7 a.m.
Finalmente es importante saber, que, así como ayudan las siestas a nuestra salud mental, también contribuye hacer ejercicio físico de manera distendida. Hacer ejercicio durante 40 minutos puede disminnuir el estrés hasta tres horas. Un igual período de descanso y relajación, lo hace por sólo 20 minutos.