La contribución del KKL al desarrollo del Néguev
Dotan Goren
Desde sus primeros días, el Movimiento Sionista
ha reconocido las características singulares del Néguev y su potencial inherente para el desarrollo de las
comunidades judías. Desde el ocaso del dominio otomano, el
Movimiento Sionista empezó a sembrar para el futuro crecimiento. No obstante, sólo en tiempos del Mandato Británico, y particularmente después de la publicación del Libro Blanco en 1939, el KKL empezó a adoptar un enfoque estratégico de la región, en su carácter de brazo operativo del Movimiento Sionista, y en respuesta a los esfuerzos por restringir la inmigración.
Los esfuerzos del KKL para asegurar un punto de apoyo en el Néguev surgieron tanto de consideraciones políticas como del espíritu pionero. Aun durante la Segunda Guerra Mundial y la lucha subsiguiente contra el Mandato Británico, estas actividades no cesaron. El logro más impresionante del KKL durante la década de 1940 fue la apertura del Néguev a la creación de nuevas comunidades judías. Cuando las Naciones Unidas declararon la partición de Palestina en dos estados (29 de noviembre de 1947), las fronteras propuestas recibieron fuertes influencias de las compras de tierras efectuadas por el KKL, que brindó las bases de sustentación para la nación hebrea en surgimiento. El desarrollo de comunidades judías en el Néguev más que en cualquier otra región periférica, refleja la política de suelos y desarrollo del KKL tal como plasmara en ese período.
Después de la independencia, el KKL siguió desempeñando una misión de liderazgo en el desarrollo del Néguev, y sus emprendimientos han efectuado una considerable contribución al desarrollo de la región. El KKL ha enriquecido las fuentes de agua y protegido el entorno del desierto a través de la forestación y la lucha contra la desertificación. Al mismo tiempo, ha invertido recursos considerables en investigación y educación, y ha inculcado los valores del Néguev a judíos de Israel y la diáspora. El KKL ha ayudado a desarrollar el turismo y las oportunidades de esparcimiento en la región, fortaleciendo de esa manera los cimientos económicos. Asimismo, el KKL está involucrado en la preservación del legado histórico y los sitios de la región. Los amigos y simpatizantes de la organización son honrados dando sus nombres a sitios y proyectos en los que han tomado parte. Shimon Ben-Shemesh, que durante muchos años ejerciera el cargo de director general del KKL, evaluó de la siguiente manera la misión central del KKL en el cumplimiento de las metas nacionales: "El KKL no es una institución más. Es un movimiento popular presente en Israel y en la diáspora, entre ricos y pobres. Quienes deseen hacerlo, pueden expresar su amor a Israel a través del KKL, de acuerdo con sus posibilidades. El carácter singular del KKL se forjó a través de sus esfuerzos por redimir tierras para el pueblo judío. La redención implica la compra y preparación de los suelos. Antes de la independencia, las adquisiciones de tierras por el KKL ayudaron a determinar las fronteras físicas del Estado. La preparación posterior de tierras se convirtió en un aspecto cada vez más importante del trabajo de la organización, y ayudó a absorber las olas de inmigrantes y a crear comunidades en zonas remotas y desérticas del país".
A más de un siglo del inicio de los esfuerzos pioneros, el Estado de Israel aún debe enfrentarse a numerosos desafíos. A la luz de los desafíos nacionales que implica el desarrollo del Néguev para la próxima década, el KKL ha sido convocado una vez más para actuar. Como siempre, trae una visión para el futuro. El plan estratégico "Néguev 2015" delinea ideas y métodos que permitirán al KKL tomar parte en los esfuerzos de desarrollo nacional en la región, y liderar actividades en sus áreas de especialización. Muchas metas nacionales basadas en los valores del KKL y elaboradas a partir de planes de trabajo y artículos de investigación están a la espera de implementación.