Las teorías antropológicas, especialmente el
estructuralismo y el funcionalismo, provienen de la cepa del idealismo subjetivo
de Kant, lo que las aleja de una explicación auténticamente científica de la
cultura; pero las acerca a una teoría fenomenológica de la misma. En este ensayo se reflexiona sobre este problema epistemológico, desde la crítica hegeliana a la teoría kantiana del conocimiento, a la que Hegel califica de conciencia ordinaria. Desde este punto de vista,
estructuralismo y funcionalismo, no explicarían el fenómeno de la cultura, sino que al recrearlo fenomenológicamente, se constituirían en un pensamiento salvaje de la antropología. Sin embargo es menester aclarar, que la influencia de Kant en Malinowski no fue directa, sino mediada por E.Mach, a través de su psicofísica. Uno de los aspectos más importantes a juicio del autor, es la relación que Malinowski establece entre la magia, la ciencia y la religión, que termina según él, en un análisis de la magia desde la magia; que no explica lo esencial en esta relación que es su filiación común y su contradicción dialéctica. Perspectiva metafísica que va a caracterizar también al estructuralismo de Levi-Strauss, que a diferencia de Malinowski prefiere frente a la dimensión de la razón práctica, la de la razón pura, pues su enfoque va a ser absolutamente racionalista. Asimismo deja claro el agnosticismo que Levi-Strauss termina confesando, al ser totalmente consecuente con uno de sus padres epistemológicos: I. Kant Por otra parte, el ensayo enfatiza también, en la influencia que el conductismo y el pragmatismo tuvieron en la configuración de la teoría funcionalista de la cultura, creada por el antropólogo británico de origen polaco Bronislaw Malinowski.