Cómo se puede hacer para que los adolescentes se den cuenta de sus errores, cuando ellos están totalmente convencidos de
que procedieron bien. Un caso: un adolescente, llamémoslo Maxi, arremete con un cuchillo contra sus propios
compañeros poniendo en peligro sus vidas. Al ver lo peligroso del asunto otros tres chicos se levantan y agraden al agresor, valga la redundancia, para salvar asi a uno de los suyos que por suerte sufrió solo un raspón en el abdomen. "Si me pegan, yo les pego también", dijo uno de los defensores. Que se le puede decir a este muchacho que está seguro de que la
violencia se "cura" con más violencia. Estos chicos, en plena adolescencia, si se hubieran mantenido quietos quedaban ante sus pares como "maricones", pero por el contrario si hubieran defendido sin patadas o piñas, sino sujetando al agresor para evitar que lastime a algún compañero, o separándolo sin golpearlo hubieran ayudado igual y hubieran evitado tanta violencia. Ahora, el muchacho que entro con el cuchillo al aula para maltratarlos no solo persiste en su actitud sino que también pretende vengarse de los compañeros que intervinieron en la disputa golpeándolo con los puños y hasta con las mesas del aula. ¿Mejoraron en algo la situación, o la empeoraron? ¿Cómo se debe proceder? ¿Qué dicen los padres? ¿Los apoyan en su actitud? La institución implicada expulso a los alumnos que agredieron con el arma ya mencionada, y a los compañeros que se auto involucraron violentamente los sancionó con amonestaciones. A esta medida algunos padres se opusieron ya que a sus ojos sus hijos "defendieron" al muchacho que salió con el raspón, que si no fuera por "ellos" hubiese sido apuñalado. Pero en fin, que puede hacer entender un docente cuando los mismos padres le enseñan a defenderse con violencia en vez de buscar una forma pacífica para resolver este tipo de problemas. Es preocupante ver como aumentan este tipo de incidentes en las escuelas, hay que reforzar el apoyo psicológico y la disciplina en los establecimientos educativos informando así a los padres también, o sea educándolos a ellos también. Todos son responsables por los alumnos en una institución, los docentes, los directivos, pero los padres, ¿saben como se comportan sus hijos?, ¿asisten a las reuniones informativas que realiza su escuela?, ¿revisan las mochilas de sus hijos?, ¿saben en que asuntos andan los chicos? Abramos los ojos como padres y como docentes. Se realizó una reunión para aclarar o mejor dicho informar acerca de estos incidentes a los padres y el salón donde se llevó a cabo estaba repleta, ¿hace falta que sucedan estas cosas extremas para que por fin asistan los padres a las reuniones que realiza el instituto? Se presentaron los hechos sucedidos, las posibles soluciones, las quejas y preguntas de los padres, que ahora preocupados por la seguridad de sus hijos no dudaron en asistir. Cuidemos a los adolescentes, a los jóvenes siempre, desde el comienzo del año lectivo, no solo cuando saltan los problemas de violencia. Acérquense padres a dialogar con los docentes con regularidad, no recién cuando saltan en el boletín de calificaciones los 5 o los desaprobados. Interesémonos por ellos a cada momento, para que se sientan atendidos y no necesiten llamar nuestra atención a "golpes" o con agresiones o faltas de conducta. Muchos chicos hasta los niños de la primaria utilizan las faltas de conducta para recibir más atención de parte de sus maestros y padres, esto no es necesariamente algo conciente sino que es algo más profundo en la psiquis donde surge esta maniobra. Este tema da para mucho más, pero lo único que se puede concluir es que la adolescencia es la edad más crítica, es donde los padres sienten que caminan sobre vidrios rotos y es donde más orientación necesitamos todos....Los docentes necesitamos concientizarnos acerca de la disciplina que estamos manejando dentro del aula, ¿somos demasiado blandos o demasiado inflexibles?, ¿hasta dónde se puede ser inflexible?Tenemosque saber, que informarnos de las amistades de nuestros chicos, de la "onda" que tienen, hay que conocer su círculo de amigos y hasta que punto este los influencia o los maneja. A veces se forman pequeñas patotas dentro de un curso o grado de la secundaria y estos se presionan mutuamente y a otros para lograr el "poder". Presionan a los compañeros que no tiene nada que ver con ninguna de las dos o más bandas para que se les unan o para que actúen de una u otra manera. Muchos docentes ni siquiera notan estos comportamientos, que existen y producen un grado terrible de estrés en los jóvenes, hasta los inducen a fumar o a drogarse porque si no lo hacen o lo que es peor, si los denuncian después afuera "son boleta". Quizás estos chicos no cuentan ni en sus casa lo que realmente les está ocurriendo por temor a ser víctimas de estos otros "simpáticos" que pretenden controlar todas las cosas y a todos los compañeros, son pequeñas muestras de anarquismo que no tenemos que permitir que fecunden. Quizás ya estoy exagerando en la cuestión pero preocupa mucho y no es nada del otro mundo que sucedan estas cosas, mejor dicho es MUY de ESTE mundo que SI sucedan, verdad?