Mensajes a las estrellas.
La curiosidad y el deseo de comunicarnos parece ser una faceta intrínsecamente
ligada a la humanidad. Desde el primer momento en que el ser humano adquiere conciencia de sí mismo y de su entorno, un irrefrenable deseo de entablar
contacto con los demás y de conocer nuevas fronteras parece apoderarse de este; muchas veces, sin tener en cuenta las consecuencias dramáticas que dicho deseo pueda acarrear. El ansia por avanzar, de conocer, de comprender, nos lleva en mas de una ocasión a tomar las decisiones equivocadas relacionadas con temas que precisan de un mayor detenimiento y estudio antes de llevarlos a cabo. Sin embargo, aun habiendo cometido, y seguir cometiendo errores, el hombre hasta ahora parece salir adelante, indemne de su necesidad ancestral de ir por delante, de aventurarse a nuevos proyectos. Pero la cuestión merece una reflexión cuando el interés va mas allá de la tierra, volviéndose hacia lo desconocido, lo inexplorado. Hacia la profundidad del cosmos con sus misterios y como no, sus peligros. Mi preocupación se agrava aun mas, al observar la ingenuidad mostrada por algunos científicos a la hora de desarrollar proyectos con fines mas que discutibles. A lo largo de nuestra existencia, el hombre no ha dejado de hacerse
preguntas acerca del universo. Preguntas que no nos llevan mas que a otras preguntas, acrecentando nuestro desconocimiento. Poco mas sabemos aparte de sabemos que esta historia comenzó hace muchísimos millones de años, y que desde entonces se desarrolla de manera in interrumpida sin que el hombre parezca ser un elemento importante de esta. Sin embargo, ahora algunos científicos han optado por volcar sus esfuerzos en diferentes programas de búsqueda de inteligencias alienígenas. Intentando entablar contacto, y así encontrar las respuesta a esa única duda, que para algunos parece ser tan trascendente. Pero ¿hacia donde nos llevaran esos intentos por contactar con civilizaciones extraterrestres?.¿ Que futuro nos depararía tomar contacto con culturas extraordinariamente diferentes a la nuestra? Lo cierto es que no hay una repuesta a esa pregunta, que este mas allá de toda duda razonable. Parafraseando a George Wald, premio novel de biología, y sobradamente cualificado para dar una opinión al respecto. Este dijo:< no puedo concebir una pesadilla mas terrorífica que establecer una comunicación con una civilización superior, en el espacio exterior>. ¿deberíamos hacer caso a este bienintencionado caballero?. Yo creo que si.