• Registro
  • ‎¿Qué es Shvoong?‎
  • Iniciar sesión
    Iniciar sesión
    Recordar mi nombre de usuario ¿Olvidó su contraseña?

Síntesis y críticas breves

.

Shvoong Principal>Arte Y Humanidades>la desgracia del hombre -3

.

la desgracia del hombre -3

por : Siuncaso    

Autor : jorge maqueda merchan
Cierto es – o, por lo menos, así lo afirman algunos filósofos - que no hay nada que ocurra en el universo, y consecuentemente
en el mundo <derivado de la naturaleza o las personas> que no estimule al pensamiento incitándole a reflexionar. Y si bien, yo reconozco que al mundo, y a las contingencias del hombre en este, durante algunos años fui ajeno; un acontecimiento singular, no tanto por lo inesperado como por lo aflictivo, todo lo habría de cambiar. Pues, desde entonces, que no ha pasado un solo momento en el cual, no haya dejado de recapacitar; de preguntarme por aquellos sucesos que de manera inexplicable en ocasiones se desatan, condicionando de manera singular, algunos aspectos de la existencia humana. Ya en su tiempo fue Socrates <filosofo, pero antes soldado> el primero, en tomar aguda conciencia de la vasta tragedia humana que de manera continua discurría ante sus ojos y que, lejos de especular con vanos conceptos, nos recordó, que la propia existencia debía ser el primer y mayor problema que debíamos abordar; estimulando así una nueva forma de pensar; incitando con ello al examen incesante de uno mismo, como al de los demás. De modo, que un buen día, - un día como los demás -, decidí aventurarme a realizar algunas lecturas. Incursiones, podríamos llamarlas - debido sobre todo al carácter esporádico y breve de estas -, que tenían como único fin, intentar encontrar explicación a algunas de las muchas preguntas que en mi mente surgían. Eran cuestiones todas ellas, que guardaban relación directa con el hombre. Si bien, de los primeros resultados obtenidos a partir de tal estudio y posterior introspección, baste decir: que no advertí otro móvil que me motivase, al margen de aquel mismo deseo que, desde antaño, ha guiado los pasos de millones de hombres a lo largo de la historia de la humanidad. Pues, según pude leer en uno de aquellos libros, fue Aristóteles, quien hace ya mas de veinte siglos, concilió, que debía existir un fin supremo deseado, no-solo por él, sino por todos mortales - principio liberador de todos los males -, deduciendo después, que este no debía ser otro que la Felicidad; pues: <siendo esta, mejor y más bella que todas las cosas, es también la más placentera>- (Etica Eudemia) –.
Y sí, < la felicidad>, o mejor dicho, la búsqueda de esta deduje, fue lo que de un modo u otro, motivo lo que luego finalmente habría de ocurrir. Y claro, ustedes se preguntaran ¿cómo puede ser? la verdad, es algo que yo tampoco sé, o mejor dicho, sabia; hasta que comprendí, algún tiempo despues, que toda búsqueda – por inocente que parezca - es precedida por el deseo que la motiva. Deseo, que en este caso emanado de las propias pasiones humanas, se torna voluntad, la cual, nos conduce y empuja por desconocidos e intrincados laberintos, hasta conseguir, no siempre, tan anhelada meta; pues, no son pocos los que opinan, esta podría no alcanzarse jamas, Esta misma idea, se desprende también de Schopenhauer, quien retomaría los estudios acerca de la felicidad - (El arte del buen vivir) -, iniciados siglos atrás por Aristóteles, estableciendo finalmente que, dicha felicidad, así como la suerte de los mortales, podía reducirse a tres condiciones básicas y fundamentales: lo que uno es, lo que uno tiene y, lo que uno se representa, refiriéndose en este último caso, al honor, la categoría y la gloria.
Pero no se dejen seducir por el titulo de, tan sugestivo e interesante, que no practico ensayo. lo que deducimos - deducen - de su lectura, es precisamente lo contrario: entendiendo la imposibilidad absoluta de acceder a esta . inteligente por nuestra parte seria no olvidar la advertencia surgida de aquella mente torturada, atormentada, que abocaba a su dueño continuamente al pesimismo, y cuya dimensión mas critica se encontraba representada por una voluntad irracional, aludida y ampliamente desarrollada en sus obras de la que entendemos, nos previno explicándonos acerca de la voluntad: una voluntad infinita, discorde y devoradora de si misma; esencialmente desdicha y dolor. <Pues ningún bien final saciara la avidez de ese genio del engaño – llamado voluntad – que encadena, la libertad y la independencia del intelecto... no hay libre albedrío; en todos los casos, la búsqueda racional esta movida por los intereses de la voluntad, voluntad que jamas se ve saciada, y cuya única forma de liberación posible para el hombre es la total autoaniquilación de la misma>.
Con ello, Schopenhauernos da a entender la voluntad, como la única cosa que nos es propiamente conocida, sin sustracción ni añadidura. Se nos describe una voluntad que es en si misma libre, si bien, también puede - no sin esfuerzo - promover en el hombre y para el hombre su propia liberación, claro... <siempre que no perezca sometido a ella>. De lo que claramente se nos exhorta a renunciar a un cuarto aspecto, sugerido de sus palabras, pero no incluido junto a los anteriormente expuestos, si bien a mi modo que ver, resulta mucho más relevante que aquellos. Me refiero, por supuesto, al que sin duda, hoy día condiciona el destino y la felicidad de las personas en nuestro tiempo; entiéndase: no lo que somos, tenemos o representamos, sino aquello que realmente y desde el fondo más insobornable de nosotros mismos, anhelamos ser.
Publicado el: junio 08, 2006
Puntúe esta sinopsis : 1 2 3 4 5

Comentarios sobre la desgracia del hombre -3

Showing 2 out of 2   Añada su comentario.
  1. 0 Puntuación miércoles, 14 de junio de 2006
    1

    lobueno

    criticas contructivas{apreciadas tus buenas intenciones}

    a veces nos perdemos en las palabras,tan solo por querer lucir sofisticado;la intencion original de compartir lo aprendido no se logra en su totalidad por talvez falta de cencilles.enfatizas tanto lo que tantos filosofos digeron que sin querer te excluyes como pensante.sabias que lo que estuvo en las mentes de tantos inquietos pensadores tambien se encuentra en tu propia mente.uno como Socrates tenia tanto tiempo para analizar.tiempo es lo que todos necesitamos con un poco de inquietud y nos igualaremos a Socrates.tengamos mas confianza en si mismo ejercitemos nuestras mentes manantialesGRACIA

  2. 0 Puntuación jueves, 15 de junio de 2006
    2

    Siuncaso

    Estimado angel.

    la filosofia por desgracia, por lo menos para mi, no es sencilla. por otro lado lo que estuvo en la mente de tantos filosofos, ya me gustaria que solo una centesima parte de se encontrase en la mia. entiende que saber lo que escribieron o dijeron no quiere decir que sepamos lo que realmente sabian. es mas para parecernos a ellos no debemos tanto lerlos, como actuar como lo hacian ellos enfrentandose a las cuestiones que pocos se atreben a afrontar de cara hoy dia.

Bookmark & share this post

.