Cuando uno dice
"estoy con el agua al cuello", es porque le va mal en la vida, principalmente en lo económico-financiero.
En ese estado de situación se aguanta hasta que se puede y siguiendo con la metáfora, cuando el
agua sube obviamente nos afixiará y es allí cuando nuestras cuestiones no tienen retorno, por lo menos las analizamos desde el punto de vista material. Mucha gente cuando presenta quiebra en sus negocios, tambien se quiebran espiritualmente y eso es lo malo, porque lo que se rompió es el negocio que uno llevaba adelante y no nuestra voluntad de volver a comenzar. A lo largo de la vida, se pueden montar y desmontar negocios, se puede estar en uno o varios trabajos de dependiente, eso solo es circuntancia de nuestra vida y no nos debe marginar de la lucha una frustración o caída. Lo jugoso de la vida es recuperarse de un fuerte golpe recibido y poner el pecho para continuar, pues con nuestro esfuerzo y la inestimable ayuda de Dios, todo se puede enderezar. A veces cuesta creer que a uno le pase tal o cuál cosa, por eso de ¿porque me pasa a mí? y no les pasa a los otros; pues eso es derrotismo, porque a los otros tambien le pasarán cosas y talvez peores que a uno, solo que no lo andan publicando en los periodicos. Hay que ser fuertes en los momentos más dificiles, es necesario tener temple de acero, para conseguir enderezar el barco. La vida es un ida uy vuelta, talvez no se acierte siempre, pero lo bueno es y no desfallecer para logra objetivos, si no lo es hoy, será mañana y sino, lo será pasado mañana, pero siemspre es bueno perseverar, pues según entiendo e interpreto, ello es la base de cualquier conquista. Debemos andar por la vida llenos de energía, esperando con fe y optimismo que nada ni nadie nos impedirá llegar a la tan ansiada meta. No es bueno conducirse en la vida como un verdadero derrotado, eso aleja la virtuosidad. A no olvidarse