La
sensibilidad traduce toda sensación en sentimientos. Existen los sentimientos sensibles, sentimos dolor sin necesidad
de aprendizaje previo; los sentimientos vitales, aparecen cuando estamos enfermos y sentimos dolores¸ los psíquicos, o anímicos y afectivos, como la alegría y tristeza; y los espirituales, que si requieren un aprendizaje previo como cultura, incluyendo placer por aciertos intelectuales, aprendidos sólo por la experiencia, así sucede con los colores.
Ante la obra se puede tener diferentes sentimientos, los relativos al tema, religiosos, políticos, etc.; los estéticos, belleza, dramaticidad; los artísticos, retroalimentación; estos conforman los sentimientos objetivos que captan, interpretan y valoran la esencia de la obra. Los sentimientos subjetivos son como la catarsis y la empatía. Y los afectivos, que generan una imagen familiar de la obra de
arte.