• Registro
  • ‎¿Qué es Shvoong?‎
  • Iniciar sesión
    Iniciar sesión
    Recordar mi nombre de usuario ¿Olvidó su contraseña?

Síntesis y críticas breves

.

Shvoong Principal>Arte Y Humanidades>Las Actitudes que debe tener un Artista

.

Las Actitudes que debe tener un Artista

por : VictorSobrino    

Autor : Juan Acha
La autocrítica haría que los jóvenes reconocieran los lastres y bloqueos impuestos por su clase social, y la autotransformación
los liberaría de éstos. Con estas bases los jóvenes pueden iniciar concientizando su responsabilidad, en cuanto a tomar actitudes progresistas o conservadoras, revolucionarias o reaccionarias, que encaucen su elección de modos artísticos entre los coexistentes en la sociedad, coexistencia que se ha denominado formación artística.
Las actitudes son orientaciones axiológicas, ideales que siempre aspiramos a realizar, sin lograrlo nunca por entera satisfacción. Constituyen nuestra conciencia, cosmovisión o personalidad. Rigen de manera constante nuestras prácticas sociales. Como productores de bienes culturales se identifican con los deseos de permanencia o cambio, siendo primordial para el curso que tome el bien cultural. Esta coexistencia de estos artistas conservadores y progresistas en una misma academia sucede igual dentro de cada individuo. Así, los diferentes orientaciones axiológicas chocan entren sí, podemos ser reaccionarios en ética y progresistas en política por ejemplo. Que el alumno conozca sus posibilidades, previa crítica, depende de la motivación, ya identificada con los deseos de permanencia o cambio. Tal, depende si el artista ve al mundo como algo continuo o como una discontinuidad (conformismo). Esto determina las probabilidades del aprendiz de profesionalizar sus necesidades, intereses e ideales artísticos.
Es cierto que el modernismo llevó a sobrevalorar los cambios históricos de los productos culturales, pero no por que el posmodernismo vaya en contra de esa sobrevaloración con olvido sea inevitable que toda posmodernidad sea regresión o conservadurismo. Sino la restitución del equilibrio conceptual entre la historicidad y la tradición, la permanencia y el cambio, la ruptura y la continuidad.
Los productores de bienes culturales aislan la permanencia para acentuarla pero no por eso no esta presente el cambio. Muchos artistas niegan buscar esta innovación por falta de necesitarla, pero su falsedad se comprueba al encontrar que siempre llevan un sentido de originalidad, a veces la encuentran sin buscarla, mayormente subconscientemente. La mayor parte de los artistas no saben lo que están buscando por que carecen de un sentido claro de modernidad. Esto es por un lado por que se confunde la coexistencia de modos viejos y nuevos con la pluralidad en la evolución del arte. Por otro la libertad artística con la alienación. Al liberarse de las imposiciones pierden toda vinculación con la realidad, y sin saberlo ellos mismo siguen sujetos a la historia.
En conclusión es indispensable que en las academias de arte y la enseñanza se provea de la orientación que requiere la realidad pero sin sacrificar la dialéctica. Como el presenta/pasado, nacional/internacional. Que tenga conciencia de la lucha ideológica en la que esta envuelto y que haga a las artes visuales suyas, encauzarse hacia la creación. Si las orientaciones axiológicas llevan al artista a decidirse pro la permanencia o por el cambio, las teleológicas a qué parte conservar qué cambiar.
En nuestras sociedades impera la creencia de que la finalidad del arte es el placer ante su obra. Pero ver sólo esta función hedonista es acorde a la idea de que el hombre viene al mundo a disfrutar obras culturales, como purificación, cerrado y uniforme, y resulta contraproducente cualquier esfuerzo sensorial y sensitivo mental. Hoy resulta inaceptable pues la obra de arte tiene efectos sociales, sistémicos o de retroalimentación artística e individual.
Con frecuencia se confunden las funciones buscadas, las finalidades, con las inherentes a todo producto cultural humano. Los jóvenes artistas de hoy no saben buscar entre las funciones buscadas y las inherentes, se abocan a estas últimas y omiten las finalidades. Este error se repite acentuando los 3 planos semióticos: el semántico, el sintáctico y el pragmático, que son medios propios del arte como lenguaje, o móviles o vehículos de las finalidades profesionales. Las funciones sociales son temáticas y las que aparecen en el curso social de ésta, pudiendo ser consciente o inconsciente, reconocida o ignorada. Entre las temáticas están las religiosas, éticas, políticas y las que se apoyen en sentimentalismos, además de ideas. Entre las que no dependen del tema hay la educativa, que a través de las políticas culturales, le da por reforzar las ideologías dominantes y formar personalidades. Por otra parte las obras de arte cambian, amplían y enriquecen el sistema de valores y hábitos de la cultura estética colectiva, a saber, belleza o fealdad, dramaticidad o comicidad, novedad o trivialidad, lo sublime y lo típico.
El artista, debe conocer usos oficialistas de las artes para estar pendiente de manipulaciones a sus obras. Las funciones sistémicas pueden ser estéticas, en cuanto a llevar a su obra nuevos aspectos de una categoría estética de la realidad. Con función técnica se aboca cuando trae el enriquecimiento de la producción material, herramienta o procedimiento. Este compromiso supone que con las funciones artísticas se tenga conocimientos de historia y teoría del arte, y con las estéticas experiencia sensitiva, técnicas, ingenio y trabajo manual y experimentación. En resumen las motivaciones axiológicas y teleológicas impulsadoras deben traducirse en modos profesionales, y no deben ser descuidadas estas actitudes.
Publicado el: junio 25, 2009
Puntúe esta sinopsis : 1 2 3 4 5

Bookmark & share this post

.