El
artista joven casi nunca llega a su primera creación en el primer intento. El artista no hace lo que quiere si no lo
que puede, peor ha de tener la habilidad de querer lo máximo que pueda realizar. La creación exige un
proceso largo, y comprende sus fases previas a la creación misma: concepción, trabajo-simple de cada obra, maduración, la creación misma (solución).
La obra la suponemos autárquica. Producto del interior del
artista, con sus respectivos intereses, la determinan también la sociedad, el sistema cultural y el individuo conjuntamente. Comienza con una vaga idea, en la mente o en el esbozo de la obra, nunca está entera ni definitiva en la mente. El proceso creativo no busca producir obras completamente nuevas, sino provistas de una o más innovaciones que, valiosas, constituye la creación y cuyo alrededor el artista va levantando redundancias. Aun así, el artista auténtico nunca queda satisfecho, su ideal supera la realidad de la obra, su trabajo es sisifesco.
Su concepción y ejecución manual son complejos y van paralelos, simultáneos, se imbrican y contraponen. Ningún artista plástico concibe primero una innovación (creación) y luego al ejecuta. Éstas se alternan con autocrítica en cada esbozo. El artista con su memoria, repite las constantes, inventa o descubre variantes con su fantasía y selecciona con su reflexión. En estas participa el inconsciente y las necesidades sociales y culturales y otros factores.
Identificamos aquí la memoria con la conciencia, y la tomamos por el almacén de los conocimientos y experiencias del artista, sus actitudes inconformistas y su voluntad de cambio, más sus aptitudes.En el trasfondo, la fantasía inventa variantes y queda sujeta a la realidad por la memoria, La fantasía salta a lo desconocido, es decir, más allá de la memoria, pero también se corre el riesgo de caer en terrenos conocidos pero desconocidos por el artista.
La imaginación creadora, histórica, constituye una potencialidad o continuación posible de la realidad. Transfigura una realidad o tradición artística, a su vez, la reflexión o el pensamiento lógico crítico y dialéctico encauza la fantasía. Selecciona algunas posibilidades heurísticas pero no todas, el resto lo cubre la intuición. El inconsciente es el conjunto de experiencias, conocimientos y actitudes que se leva adentro y se desconoce. Mientras más piense el artista en innovar mayores son las posibilidades de que aparezcan imágenes inesperadas del preconsciente o inconsciente. Después buscará variaciones que mejore o simplemente diversifiquen, así se autoplagia y autosatisface.