Para ello debe estar capacitado para emprender las diferenciaciones: artes de los sistemas culturales (ciencias, religión,
tecnología, filosofía y política); las artes visuales de las otras; y los géneros artístico-visuales entre sí, de cada género.
Esta elección vocacional se materializa, de la labor de formación de conciencia y autoconciencia (autoestima, identidad); al mismo tiempo que su rol social. Las escuelas muestran los aspectos de las actividades culturales pero favorecen la científica y la tecnológica en detrimento de la artística, por lo que esta última resulta anacrónica, de ahí tantas vocaciones equivocadas.
Concretar, significa decidir si la vocación artística será profesional o ficticia, si adoptará la creación o la expresividad de emociones personales o la representación de alguna realidad, y si dentro de la territorialidad será una tendencia conocida o inventada. La educación pública, da a conocer al niño las distintas expresiones artísticas (danza, pintura, etc.) para que el niño elija.
El predominio de ideales renacentistas sobrevalora el dibujo, el coloreado y el modelaje si se es progresista. Y no la expresión idiomática, tanto la oral como al alfabeta. Se obstaculiza pensamiento lógico y crítico. Nuestras mayorías demográficas se hallan alienadas en su capacidad comunicativa y muy pocos saben expresar con fidelidad sus ideas, sentimientos, deseos e ideales. Esto privilegia una sensibilidad fuera de reflexión y es fácilmente manipulable. En Latinoamérica escasean los modos emergentes y abundan los residuales. Domina el “dejar hacer”, inculcado por nuestros padres y profesores que también son producto de la educación pública y la transmiten. Esto implica la continuidad de lo establecido, siendo un engañoso libre albedrío.
El niño a los 3 años, comienza a garabatear para fortalecer sus músculos y controlar sus manos. Estos movimientos luego devienen lingüísticos, en tanto que permiten representar gráficamente la realidad visible. Todo lo contrario el dibujo y el coloreado que distan de ser manifestaciones estéticas o artísticas. Son lingüísticas. Por otro lado, ir a museos es una manera de habituarlos a los valores artísticos de Occidente. Las 5 falacias circulan automáticamente.
Es preferible dar a los niños una idea más real y completa hablándole por separado del fenómeno social que es el arte, actividades de producción, consumo y distribución, así como de su importancia en los procesos colectivos. En la primaria no se les da a conocer la pluralidad artística de nuestro tiempo. Ni siquiera toma en cuenta manifestaciones como la fotografía, el cine, la televisión, las tiras cómicas y las fotonovelas. Se le inculca que el hombre viene este mundo a disfrutar de los bienes culturales como si se gestarán solos.
La razón a saber: la educación oficial no presenta posibilidades de elección sino que los impone. Se suele definir esta educación como un proceso del individuo de integración en la sociedad, pero la verdadera integración viene de conocer los diversos modos culturales en la sociedad y distinguirlos. Una solución es conocer todos los intereses de los alumnos y darles una visión general del figurar y representar las diferentes realidades, y dimensiones del dibujo: expresiva, inventiva, ornamental y simbólica, aparte de la mimética.
En general el alumno no sabe diferenciar cuando las artes constituyen profesiones y cuando aficiones. Están alejados del aquí y el ahora. Por lo que es importante acercar al adolescente en las nociones de la teoría del arte y la sociología del arte. Sobre todo en los conceptos de modernismo y posmodernismo actuales, y no campear convencionalismos y maniqueísmos sin percepción dialéctica de la realidad con sus opuestos complementarios. Adolescentes abandonan el bachillerato, concretando su vocación a las artes visuales sin poseer los conocimientos, conceptos y experiencias. Depende del acercamiento del individuo a sectores emergentes de arte, o mejor, radicales respecto a la creación artística. Los rompimientos de los bloqueos que infringe su sociedad inician hasta su
aprendizaje profesional.