Weitz demostró la necesidad de una definición que responde a la verdadera naturaleza del arte en cuanto a una realidad
abierta que exige un
concepto abierto. En esto concuerda a Sánchez V. debido a que él tiene en mente la apertura misma como esencia del arte. Weitz menciona también que no hay que buscar propiedades comunes entre las obras de arte sino rasgos similares (estableciendo parecidos diversos) pero en esto se separa del objetivo inicial para llegar a la definición abierta de arte. Sanchez V. Sin embargo llega a una definición abierta debido a que los conceptos considerados a su definición son abiertas.
La definición abierta dada por Sánchez Vázquez, contribuye a la
comprensión de una obra de arte –en particular-, respecto a su contenido y forma nos ayuda a comprender que es producto de una actividad humana y que en este sentido tenga una significación con forme a la realidad que deba ser considerada al momento de su asimilación. Debemos estar alerta para percibir adecuadamente lo que la obra quiere expresarnos (como objeto material y sensible). El contenido estaría involucrado de manera comunicativa en cierta relación con la realidad y la forma es la objetivación materializada del concepto.