Nadie puede desarrollarse adecuadamente si el medio en el que realiza su vida es feo, hostil o indiferente.
Una serie
de factores psicológicos y culturales, hacen que las interpretaciones que los diferentes sujetos obtienen de un mismo lugar sean personales y sensiblemente distintas.
Es indispensable recuperar y potenciar los lugares de encuentro, los servicios personalizados, los paseos, la oferta cultural, el acceso a una vivienda digna; actividades y espacios afines, que permiten el desarrollo de la persona en una relación de simpatía con sus
vecinos y la ciudad.
La
estabilidad y calidad de las relaciones del habitante con los objetos urbanos y con los conciudadanos, constituyen factores humanamente mas significativos y enriquecedores.