Por suerte o razones del destino, he tenido el privilegio de conocer a personas muy especiales, niños, mujeres y hombres,
a veces compartiendo situaciones dramáticas, otras en momentos de disfrute, perfectamente englobándolos en el mundo de la imaginación, podría decir que han sido ángeles, o tal vez extra terrestres, al final nunca lo he podido comprobar, pues como siempre, para hacerlo partimos de una lógica muy limitada, como lo es la humana, que solo se alimenta de la realidad probable, solo nos empeñamos en creer aquello que vemos, sin embargo, a veces me pregunto: ¿Por qué no logro ver el aire, pero si lo siento pasar a mi lado? ¿Por qué no puedo ver la energía eléctrica, pero si logro ver una parte de ella, como lo es la luz? ¿Por qué no consigo ver las microondas, pero si las uso en el teléfono móvil?
Ciertos animales como por ejemplo los perros y los gatos, entre otros, están dotados de una capacidad auditiva superior a la nuestra, es así como disponen de la posibilidad de ver mucho más, por debajo de los 400 manómetros, o al contrario por encima de los 700, posibilidades que nosotros los humanos no logramos vencer, salvo aquellos casos donde se recurre a equipos especiales, como serian los dispositivos para visión nocturna, o el famoso “sonar” en los dispositivos de navegación, así como aparatos de alta o baja frecuencias, pero siempre con ayuda mecánica.
En cierta ocasión, eran exactamente las tres de la tarde, teníamos un perro de raza labrador dorado (Golden) y casi siempre entraba y salía de la casa a su antojo, súbitamente se me acerco corriendo, alterado, ladraba sin cesar, era como si me estuviese advirtiendo de algo, que no lograba descifrar, lo seguí hacia el jardín movido por la curiosidad, cuando escuche a los vecinos gritando, llamaban a su pequeña Melissa de apenas 3 años, y por causas desconocidas le abrí la verja que daba a la calle, el perro salió disparado, y se metió en la casa de los vecinos, ellos al verme se sorprendieron, jamás hubiese osado violar su propiedad o privacidad, pero los llantos de la señora llamando a la pequeña, y la actitud de “Bravo” me obligaban, todos corrimos tras el animal, este emocionado y sin dejar de ladrar llego a un hueco que había sido construido hacia algunos días para colocar una nueva tubería de aguas servidas, y cuál no sería la sorpresa de todos, cuando descubrimos aterrados que la bebe había caído al uno de los fosos.
Los hombres de azul trabajaron por más de 4 horas, hasta que finalmente, lograron rescatar a la niña, por suerte solo con leves rasguños, a partir de aquel acontecimiento “Bravo” se convirtió en un héroe y hasta fue condecorado por los bomberos. Como pudo el animal escuchar el llanto de la niña desaparecida, ¿Por qué ninguno de nosotros, lograba hacerlo? Pues viene a colación la explicación anterior, ellos están dotados de capacidades superiores a la humana (Por suerte) y en este caso fue de gran utilidad que logro evitar una tragedia.
Por esta razón, si creo que existen personas, dotadas, con capacidades extraordinarias, ángeles o extra terrestres, no lo sé, pero, según el dicho popular, de que vuelan, vuelan.- Eduardo.alvarez@periodistas.com