Aun recuerdo con cierta claridad, a mi padre, un viejo criado a la usanza donde la seriedad y responsabilidad estaba ante
todo, costumbre que se ha venido perdiendo a través del tiempo, con la actitud de las nuevas generaciones. Él siempre ceremonioso me recomendaba una y otra vez: “Hijo, respeta siempre tu palabra, conviértela en un compromiso, como si fuese un documento público” en aquella época aceptar un compromiso de palabra, por si ya se convertía, en debito. Pero existe una dinámica dialéctica en todo lo que el hombre hace y crea, en modo tal que muchas veces se aparta de la lógica racional, y da paso a actitudes inexplicables, como por ejemplo, desconocer un convenio o contrato previamente firmado.
Hay diferencia entre lenguaje y costumbres, por esta razón, ocurre con frecuencia que las personas, quieran saber el origen de las cosas, especialmente de todo aquello que les rodea, en materia de lengua es frecuente que esa curiosidad se refiera al origen mismo de las palabras, o a ciertos fenómenos que resultan extraños y que no alcanzamos a explicar, el por qué suceden, lo peor es cuando se averigua, o consultamos a un experto, pues no siempre quedamos contentos con la repuesta, al creer que no son suficientes ni satisfactorias, y esto se debe a la suposición de que la lengua se basa en un sistema lógico, dentro del cual, todo debe tener una explicación.
Pero esto no es precisamente así, el lenguaje es un fenómeno paralelo a la lógica racional, y ambos se auxilian y relacionan mutuamente, de forma tal que muchas cosas que pronunciamos, tienen una explicación lógica, independientemente del idioma en que se trate, pues todos los idiomas poseen rasgos comunes, basados precisamente en que todo debe responder a un esquema lógico, el cual resulta más o menos fácil de descubrir, sobre todo cuando se ostenta la particularidad que favorece el aprendizaje de otros dialectos o formas de expresión.
De allí que muchas de esas figuras privilegiadas, que tienen la gran facilidad para aprender otros idiomas, aplican ciertamente principios de la lógica para asimilarlos con menor o mayor facilidad. Para el ser humano, la creación de su lenguaje esta más basado en las costumbres, como soporte para lograr comunicarse, y de allí que tengamos un buen ejemplo en el uso de la arbitrariedad en el lenguaje, que resultan más común de las que podríamos creer. Lo señalaba Don Andrés Bello, en el prologo de su “Gramática” El hablar convencional y arbitrario, abarca mucho más de lo que comúnmente se piensa. En sus orígenes muchas rarezas en los idiomas, está basado en las costumbres.
Por ejemplo, las reglas ortográficas, en su mayoría son de origen histórico, porque nos viene del latín, del cual se deriva nuestro castellano, pero en ocasiones no es así, y resultan palabras escritas en determinada manera, por una simple cuestión de costumbre. Eduardo.alvarez@periodistas.com